Breve historia de la realidad virtual 1950-2016 (segunda parte)

Posted in Uncategorized on mayo 8, 2017 by zewx

IMG_16108 de mayo 2017. El desarrolllo de las aplicaciones de realidad virtual hacia la industria del videojuego.

En 1979 los militares experimentaron con dispositivos en forma de casco o headset, que se desarrollaron en respuesta a los peligros en las acciones de vuelo asociadas con entrenamiento de los modelos previos. Las mejoras de software, hardware y plataformas de control dinámico durante la década de los 80 permitieron a los pilotos y controladores operar en mundos virtuales altamente detallados, con un nivel de riesgo muy bajo.

En esos años la llegada al mercado de las primeras computadoras personales y las aplicaciones gráficas encontraron un nicho “natural” en la industria del entretenimiento, que fue la fuente de importantes innovaciones en realidad virtual, como el dataglove, dispositivo de interfaz que detecta los movimientos de la mano, originalmente inventado para producir sonidos al vincular gestos manuales a un sintetizador musical, antecedente muy importante para la manipulación de objetos y dispositivos reales a partir de entornos virtuales.

Una de las metas de la visualización científica es capturar en imágenes las cualidades dinámicas de sistemas o procesos. Se tomaron prestadas de la cinematografía muchas de las técnicas de efectos especiales, y se incorporó la animación, pero una vez realizada, ésta no podía ser modificada.

Los científicos y los militares querían interactividad, así como la industria, los negocios y el entretenimiento, demanda que presionó la visualización por computadora hasta sus límites, en un claro camino hacia la realidad virtual como hoy se conoce, y que tendría un crecimiento exponencial en la industria de los videojuegos.

La singularidad tecnológica y la superinteligencia posthumana. La salvación ¿demasiado tarde?

Posted in CIENCIA Y TECNOLOGÍA, Uncategorized with tags , , , , , , , , on abril 26, 2017 by zewx

singularity

El avance exponencial de distintas ciencias, particularmente la informática y la manipulación de la materia a niveles atómicos, puede ser lo que defina el futuro como utópico o distópico, ambos términos generalmente derivados de la ficción, permiten vislumbrar la solución a muchos de los más ingentes problemas de la humanidad, o la declinación inevitable de la sociedad industrial, nudo en el que se localiza actualmente el debate científico y filosófico.

Según explica el futurólogo Christopher Barnatt en su portal Explaining the Future, esta superinteligencia posthumana puede ser creada totalmente en computadoras; en la extensión artificial del cerebro humano, o el sistema híbrido de sistemas computacionales y cerebrales en una entidad de inteligencia colectiva, activada por un bucle de retroalimentación en que la inteligencia así estructurada llevaría a una tecnología aún más poderosa, y éste, a su vez una inteligencia superior, indefinidamente.

Barnatt menciona que una vez alcanzada la singularidad, para la cual no falta mucho, dicho sea de paso, podrán ser dominadas varias ciencias emergentes y convergentes como Inteligencia Artificial, nanotecnología, ingeniería genética, robótica, cibernética y biología sintética, a niveles nunca antes imaginados.

Indica que las preguntas relevantes tienen que ver con los alcances de la singularidad tecnológica para acabar con los problemas de la humanidad, y en términos prácticos se lograría que al menos 10 mil millones de personas puedan vivir con altos estándares de vida, cuando los alimentos, por ejemplo, puedan obtenerse a partir de cualquier desecho.

Sin embargo, los profetas de la distopía opinan que la singularidad tecnológica no llegará  a tiempo o no será suficiente para sustituir los combustibles fósiles, formados en miles de millones de años, y prácticamente agotados en apenas dos siglos de sociedad industrial y por ello el especialista advierte que estamos frente a la última oportunidad con acciones obligatorias para los próximos veinte años, y depende de que las grandes empresas e inversiones se organicen en planes de largo plazo, pero sobre todo, el compromiso de las personas en el mundo para crear y creer en una Era Verde, en la cual todas las tecnologías confiables de la postsingularidad puedan germinar y dar frutos casi inimaginables, apunta Barnatt.

Breve historia de la realidad virtual 1950-2016 (primera parte)

Posted in CIENCIA Y TECNOLOGÍA, Realidad Virtual, SOFTWARE with tags , , , on febrero 2, 2017 by zewx

por z kevorkianthl9uyjpbx

Introducción

La millonaria inyección de capital en el desarrollo de la Realidad Virtual (VR por sus siglas en ingés) permitió que 2016 fuera el año de la presentación en sociedad de los dispositivos para el mercado de consumo, como el Oculus Rift, Vive/Valve, Playstation VR Sony y Samsung gear VR, Google daydream, pero hay muchos otros visores que confirmaron los pronósticos de la agencia especializada Deloitte Global en el sentido de que la RV vendería sus primeros mil millones de dólares en 2016, con $700 millones en ventas de hardware y el resto en contenidos. Se espera desarrollo de múltiples aplicaciones para empresas y consumidores pero en la mayor parte de la actividad comercial se enfoca en videojuegos. Se estiman ventas de alrededor de 2.5 millones de headsets y 10 millones de juegos vendidos.

visor-1Una vez que salieron al mercado inició la consabida carrera por el abaratamiento y mejoramiento de los aparatos, y aunque siguen siendo poco accesibles para el consumo masivo, en poco tiempo (estimado de 3 años) podría asegurarse que cada casa tendrá al menos uno de estos poderosos transportadores a una infinidad de aplicaciones de mundos virtuales, que hoy se acomoda en el perfil de los videojuegos pero que tendrá un fuerte impacto en la generación de contenidos de todo tipo, desde el entretenimiento hasta la educación.

Pero hay múltiples preocupaciones que atosigan a los propios desarrolladores y especialistas, por los cambios a nivel ontológico y psicológico que conlleva el uso las tecnologías de inmersión, las nuevas narrativas y posibilidades a la vuelta de la esquina, pero sobre todo inquieta el efecto físico-sensorial de la inmersión, llamado “motion sickness”, kinetosis, es decir el mareo que se experimenta, y que para muchos es intenso, pero también debe ponerse máxima atención a las consecuencias del escaneo y registro de los gestos y emociones del usuario, oro molido para los demiurgos del marketing y grave tema para la privacidad de las personas.

Este artículo, en varias entregas, se propone explorar los orígenes tecnológicos de la Realidad Virtual, y aunque se trata de una tecnología desarrollada en las últimas décadas, sus raíces antropológicas podrían rastrearse hasta el corazón mismo de la imaginación del ser humano en la creación de realidades alternas, que podría remontarse hasta las cuevas de Altamira.

Pioneros y mavericks. Los años 50.

od-bj507_vrfilm_fr_20160303125122En los años 50 del siglo XX se observa una confluencia de las telecomunicaciones con las tecnologías para la generación de gráficos por computadora, escenario propicio en que personajes como el ingeniero en radares de EUA, Douglas Engelbart, propusieran convertir los lenguajes informáticos en representaciones gráficas, como herramientas para la visualización digital, ideas ignoradas en los años 50 pero que en la siguiente década se socializaron y empezaron a construirse.

Al hacerse accesibles las primeras computadoras basadas en transistores en lugar de bulbos se creó la sinergia necesaria para la fabricación de equipos cada vez más amigables, hasta la llegada de las computadoras personales cuando se allanó intensamente el camino para un uso amplio y desarrollo indetenible de aplicaciones y procesadores más eficientes de gráficos generados por computadora, 2D, modelado 3D, animación y más tarde la conjunción de tecnologías que dieron lugar al desarrollo de la realidad virtual.

Los radares para sistemas de defensa fueron los primeros simuladores de datos en “tiempo real”.

Diseñadores y científicos trabajaron aceleradamente en modelos avanzados de modelado por computadora para expresar múltiples conjuntos de datos como imágenes y simulaciones.1_ianfewyzisge2lzahrdata

En 1962 Ivan Sutherland desarrolló una pluma de luz con imágenes trazadas en una computadora y creó el primer programa de diseño, el Sketchpad, y abrió el camino para que los diseñadores industriales crearan modelos y planos de automóviles, ciudades y productos industriales diversos.

Uno de los antecesores más influyentes de la realidad virtual fueron los simuladores de vuelo en las postrimerías de la segunda guerra mundial y hasta los años 90. Proceso en el cual los complejos militares e industriales destinaron millones de dólares al desarrollo de tecnología aeronáutica para simular los vuelos de aviones y después tanques y buques, sumándose a la tendencia de desarrollo tecnológico de origen militar.

De las profundidades sinápticas a los artefactos culturales: Roger Bartra y su Antropología del cerebro (primera parte)

Posted in ARTE, CIENCIA Y TECNOLOGÍA, CULTURA on noviembre 28, 2015 by zewx

brainsoutEl libro Antropología del cerebro. Conciencia, cultura y libre albedrío, de Roger Bartra (Fondo de Cultura Económica, segunda ed. 2014)) es una sorpresa fascinante sobre esa materia nebulosa tan abigarrada de misterios, como el universo mismo, como es ese microcosmos electrobioquímico llamado cerebro, y el fenómeno de la conciencia; las conexiones humanas únicas desplegadas en la Cultura y sus relaciones con la realidad, sea ésta lo que sea: un caos cotidiano de sensaciones y decisiones en las que también orbitan la propia ciencia, el arte, y la manera como nos relacionamos unos con otros, donde los lenguajes y códigos han mutado como extensiones del sistema nervioso que se han confeccionado a lo largo de milenios y que se traspasan de generación en generación, de lo genético a lo aprendido.

En una hermosa alegoría del micro y macrocosmos, el cerebro humano encarna tantos misterios y especulaciones como el universo o las profundidades abisales, donde los escasos datos dan lugar a generosas historias científicas, pero en el caso de la bolsa encefálica del ser humano, la posibilidad de rebanarlo hasta lo absurdo, se descubren elementos que dan luz sobre algunos aspectos de su funcionamiento en un planeta global, masificado e hpermediatizado, pero otros prohíjan más interrogantes, y uno entre muchos otros casos, y que siguen maravillando a los científicos sin tener conclusiones claras, es el de Hellen Keller, del cual se conoce más profundamente por la propia iniciativa de esta deslumbrante mujer para documentar su caso y darle explicaciones ontológicas y epistemológicas de gran riqueza para las ciencias neurológicas.

Esta segunda edición ampliada, de 2014, impresiona a cada paso con un nutrido repaso por las más actualizadas investigaciones y teorías sobre el cerebro, la conciencia, la memoria, el conocimiento, la mente creativa, con un abanico impresionante de autores y experimentos que este antropólogo nos regala en su hermoso ensayo de menos de 300 páginas, una de esas lecturas que se saborean con lentitud, por la importancia de su contenido y las revelaciones que paso a poco dibuja el autor con sabia amenidad, para llevarnos suavemente de la mano, como en una charla peripatética a sus planteamientos para responder a la pregunta: ¿la conciencia, el lenguaje y la inteligencia son un fruto de la cultura o están estampados genéticamente en los circuitos neuronales?

Y justo ahí empieza la aventura de Bartra para explicar el funcionamiento de estos mecanismos: “la incapacidad y la disfuncionalidad del circuito somático cerebral son compensadas por funcionalidades y capacidades de índole cultural (…) El circuito neuronal es sensible al hecho de que es incompleto y de que necesita de un suplemento externo. Esta sensibilidad es parte de la conciencia”, y nos dice con claridad, para cerrar el capítulo de arranque: “Mi hipótesis supone que ciertas regiones del cerebro humano adquieren genéticamente una dependencia neurofisiológica del sistema simbólico de sustitución. Este sistema, obviamente, se transmite por mecanismos culturales y sociales”.

Esa es la clave y por supuesto que el autor irá paso a paso deshojado la cebolla de las numerosas investigaciones en distintas disciplinas de las ciencias del cerebro, desde las psicologistas hasta los fisiologistas, explicaciones antropológicas y lingüísticas-semióticas.

En 100 mil años el ancestro de los humanos duplicó el tamaño de su masa encefálica en un proceso evolutivo que sólo podría atribuirse a un motor social y cultural y las mutaciones de adaptación y supervivencia modificaron la estructura y anatomía cerebral-craneana con la expansión parietal y la forma de la corteza hacia una configuración esférica, braquicéfala que además redundó en una alteración de funciones y habilidades, atrofiándose unas como el olfato y modificándose otras como la vista y el oído, y fue como la asunción a un medio extraño y amenazante que produjo el sufrimiento necesario, señala Bartra, que para adaptarse sustituyó las sensibilidades perdidas con sistemas de señales y comunicación, aprendizaje y cultura hacia complejos sistemas simbólicos, incluido el lenguaje, detonante definitivo de lo que algunos científicos como Ian Tattersall prefieren considerar más una mutación que una adaptación al medio.

Bartra, siempre apoyado en los más recientes postulados científicos, calcula que al terminar el último periodo glaciar, hace más de 45 mil años, se desarrolló el proceso de expansión del exocerebro humano, como “un proceso estrechamente conectado al sistema nervioso central”, y esa es la esencia de su hipótesis, al contornear “procesos de plasticidad neuronal en circuitos que requieren de experiencias provenientes del medio externo para completarse de manera normal”.

 

La experiencia estética: la poderosa ambigüedad

Posted in ARTE on noviembre 22, 2015 by zewx

real-artistEste año el filósofo y decano investigador de las artes, Gillo Dorfles, cumplió 103 años de edad, y lo recordé entre mis reciente minería de libros viejos y me encontré con un volumen del Fondo de Cultura Económica, El devenir de las artes, publicado por primera vez en italiano en 1959 y en español en 1963, y que ya prefigura importantes líneas de apreciación de las artes, incluida la era de la reproducción mecánica, el cine, la música electrónica, el cómic.

Hijo centenario de una fina tradición, donde la estética y el diseño son entraña viva de manufactura épica, y entre la ambigüedad ontológica del quehacer artístico, la materia y la técnica, empotrados en un punto de la historia y la geografía, y en su aguda disquisición el oriundo de Trieste apunta que “con el nombre de ambigüedad, puede entenderse un concepto mucho más amplio que se extiende, por ejemplo, hasta las llamadas “notas ambiguas” empleadas en la música de jazz (para indicar el titubeo tonal, natural, en la voz de algunos cantantes negros, obtenido después artificialmente por muchos ejecutantes de jazz, para subrayar, precisamente, la incertidumbre sonora derivada de la diferencia entre la originaria escala “temperada”; concepto extensible también a la llamada “ambigüedad gestáltica”, esto es, a la presencia, en la percepción de idénticas configuraciones por parte de distintos individuos, de una inseguridad perceptiva o de la oscilación perceptiva en la interpretación de fondo y figura; hecho éste que prueba que el artista busca deliberadamente esta imprecisión interpretativa con el fin de crear un efecto de oscilación y de titubeo formal” (pp. 38-39).

La materia, los medios, la técnica de las artes se inscriben en una concepción historicista en el planteamiento de Dorfles, porque “según la época considerada, nos enfrentamos a condiciones particulares de existencialidad (a las que desde luego es posible atribuir razones éticas y sociales, científicas y religiosas) que han hecho indispensable la formación y evolución de una técnica particular: la única idónea y adaptada a aquella época y sobre todo la que correspondió a la actitud particular de percepción del hombre de la misma”, y precisa más en el aspecto técnico más allá de lo material, como un medio expresivo nuevo: “las nuevas sonoridades desconcertantes de los moduladores de frecuencia, ya los materiales inéditos empleados por los escultores modernos (lámina y alambre, cuerdas y chatarra), ya sean los colores salpicados o goteados sobre tela; o los gigantescos serpentines esmaltados de las grandes instalaciones industriales” (pp.49-50), y que prefigura la semilla posmoderna y su proceso desconstructivo de la modernidad y su discurso, porque en las simientes del happening-performance, del land-art, el arte-acción, todo tipo de abstraccionismo, conceptualismo, que invoca fondos y formas en el génesis y polinización de la instalación-escultura-sonora-visual-interactiva, y el despliegue multiplicador de expresiones de las tecnologías digitales y en red y el “tiempo real”, todo ello materia de reflexiones posteriores, como la sinestesia, que el propio Dorfles singulariza en el aspecto psicologista de su estética.

Homúnculo de danza hiperestática

Posted in Uncategorized on octubre 2, 2015 by zewx

La ensoñación creadora, dejar de aferrar es poético (incluso).

Posted in CULTURA, SOCIEDAD on julio 14, 2015 by zewx

psico-goatPor culpa de la mediatización consumista una multitud ruidosa cree que meditar es para hippies o esnobismo new age, o se cree que es necesario aprender a hacerlo, y se pierde la esencia, con un “eso no es para mí”, y cuando se descubre como la última solución posible para la paz mental, se llega a una fórmula muy sencilla: dejar de aferrarse.

 

Leo en El Libro tibetano de la vida y de la muerte:

 

“Vivimos nuestra vida como una lucha intensa y angustiosa, en un torbellino de celeridad y agresividad, compitiendo, aferrando, poseyendo y logrando, atareándonos constantemente en ocupaciones y preocupaciones superfluas. La meditación es todo lo contrario. Meditar es romper por completo con nuestra forma “normal” de funcionar. Es un estado libre de toda preocupación e inquietud, exento de toda competitividad, en el que no hay deseo de poseer ni de aferrar nada, libre de cualquier lucha intensa y angustiosa y desprovisto De la sed de logros; es un estado sin ambición en el que no hay aceptación ni rechazo, ni esperanza ni miedo; un estado en el que poco a poco empezamos a liberar el espacio de la simplicidad natural de todos aquellos conceptos y emociones que nos aprisionan”.

 

Agrega Sogyal Rimpoché que la mente entrenada es capaz de todo y la mente holgazana diría qué hueva entrenarse, sin pensar que

“ya estamos perfectamente entrenados a tener celos, a aferrar, a sentir angustia, tristeza, desesperación y codicia; entrenados a encolerizarnos ante cualquier provocación. En realidad, estamos entrenados que esas emociones negativas surgen espontáneamente, sin tener que hacer esfuerzo alguno para generarlas”, porque finalmente “todo el dolor, el miedo y la angustia provienen del deseo insaciable de la mente por aferrar”.

 

Paradójicamente la ciencia antropológica moderna coloca al estrés, el dolor y el miedo en la cuna de la humanidad, siendo detonadores de la adaptación al cambio y a las funciones superiores del cerebro, que llevaría a otra paradoja ontológica cuestionándonos qué significa “superior”, en el entendido de que la conciencia es el combustible del sufrimiento y que al final confiere a la razón no una conquista del intelecto sino una condena al ponernos de nariz contra nuestra miseria y la incógnita final del sentido de la vida, que dura un instante y la muerte que es para siempre.

 

Y preguntarse cómo es que la conciencia puede ser capaz de empoderar a la mente y alertarla sobre la importancia de la muerte y de la forma en que morimos, para explicar paradigmas que serían eternos enigmas de la vida, pero además que pueda ser el principio de una liberación, por lo menos del aferramiento a la vida como hoy la conocemos.

 

Este desprendimiento tiene conexiones con el espíritu y génesis de la poesía como experiencia estética y para Bachelart el ensueño es clave para el estado propiciatorio en la creación y goce poético, y para ello evoca una experiencia crepuscular de Victor Hugo durante una visita a Nemours en 1844, que describe este lento sumergirse en la ensoñación para unos, la meditación para otros:

“Todo esto no era ni una ciudad, ni una iglesia, ni un río, ni color, ni luz, ni sombra: era la ensoñación.

Permanecí mucho rato inmóvil, dejándome penetrar dulcemente por este conjunto inexpresable, por la serenidad del cielo, por la melancolía de la hora. No sé lo que pasaba por mi espíritu y no podría decirlo, era uno de esos momentos inefables en que uno siente en sí algo que se adormece y algo que se despierta”.

Al conectar estos pensamientos con el concepto de exocerebro que plantea Roger Bartra, resulta interesante indagar la ruta antropológica en la constitución de circuitos nerviosos extrasomáticos en un desarrollo cultural en que la imaginación, la espiritualidad y la meditación se tornan en conectores que permitan construir dispositivos mentales para subvertir la materialidad de una sociedad en ciclos de crisis cada vez más apretados en una ominosa destrucción del planeta donde incluso el agua pronto podría ser una commodity sujeta a la especulación. ¿Puede el ser humano traer su mente de regreso a casa, todos los días? Habría que meditarlo.