La leyenda Kraftwerk / primera parte

En 1969 empezó todo. Era la época de posguerra en Alemania. Casi todos los grupos locales imitaban el sonido británico y tocaban covers de música en inglés, con algunos acentos locales. Pero una nueva generación de grupos del oeste alemán que se mantenían a la sombra de la “guerra fría” y las tensiones entre este y oeste, vendría a sembrar las semillas del cambio. Existía la voluntad de rescatar la identidad cultural germana luego de las enajenaciones hitlerianas, lo cual impulsó una nueva ola de artistas en música y cine.

Karlheinz Stockhausen, reconocido músico de la vanguardia germana, como líder de la escuela Darmstadt, tuvo una influencia penetrante en la música electrónica. (Entre paréntesis, se dice que existe una grabación pirata de un concierto en vivo de Stockhausen y Kraftwerk de 1971 ó 72. Eran seis tracks, tres de Kraftwerk tocadas por Stockhausen y viceversa).

Eran tres bandas que nacieron entonces y que tendrían una influencia perdurable en la música actual y que hoy son leyendas de la experimentación: Tangerine Dream, Can y Kraftwerk. Can se formó en Colonia en 1968. CAsi todos sus miembros eran músicos de formación clásica y ejecutaban música con capas de sonidos Improvisados fusionados en atmósferas sugestivas, en unión con el trabajo de percusiones electrónicas como base. Este nuevo estilo de “rock”. Fuera de las fronteras alemanas esta música se dio a conocer como “Kraut Rock”.

Kraftwerk emergió de esta fuerte influencia experimental como una liga natural entre la electrónica, la música pop y la vanguardia alemana. La historia de Kraftwerk empieza con Ralf Hütter (teclados, electrónica) y Florian Schneider-Esleben (flauta, violín, teclados, electrónica).

Kraftwerk minimix 1.0

Duración: 26:40

Tracks: “News”, “Uranium”, “Ohm sweet ohm”, “The robots” (live), “The model”, “Tecno pop”

Durante mediados de los años 70, este grupo estableció el mapa del camino sonoro que seguirían generaciones enteras de propuestas musicales, desde el movimiento New Romantic británico hasta el hip-hop y el techno. El grupo mismo se ha autodenominado como “robot pop” -ritmós hipnóticos, minimalistas, generados únicamente con aparatos electrónicos- tienen resonancia en virtualmente cada nuevo avance en la escena contemporánea de la música electrónica, con una influencia duradera y vigente que nadie podría negar.

Kraftwerk surgió de la misma escena experimental de fines de los 60 que nutrió a otras bandas vanguardistas tan importantes como Can y Tangerine Dream. Los miembros fundadores de Kraftwerk, Florian Schneider y Ralf Hütter se conocieron como estudiantes de música clásica en el Conservatorio de Dusseldorf, agrupándose bajo el nombre de Organisation con el cual editaron un álbum en 1970, Tone Float. El grupo se componía de Fred Monics en las percusiones, Butch Hauf en el bajo, Basil Hammoudi en las vocales, Florian en la flauta y violín y Ralf en el órgano.Schneider y Hütter deshicieron Organisation, y se renombraron como Kraftwerk, que en alemán quiere decir “estación de energía”, y empezaron a trabajar en su propio estudio, que luego llamaron Kling Klang, y se sumergieron en su música en el misterioso mundo del minimalismo electrónico.

Su primer trabajo completo, en 1971, se llamó simplemente Kraftwerk 1, y ya preludiaba un estilo característico y una estética única en su concepción sonora y melódica, con la aplicación de innovaciones, incluyendo las iniciativas de Schneider en el diseño de instrumentos caseros y cajas de ritmos. Siguieron los experimentos hasta que en un punto dado Hütter dejó el grupo.

Una serie de presentaciones en vivo fueron bien recibidas, y eran protagonizadas por la misma alineación de Organisation, pero poco después Andreas Hohman dejó el grupo. Continuaron como trío con Klaus Dinger y luego se unió Michael Rother (guitarra) y Eberhardt Krahnemann (bajo), una línea de cinco elementosque sólo duraría una temporada. Cuando Krahnemann salió fue seguido sorpresivamente por Ralf Hütter mismo. Durante seis meses Florian, Rother y Dinger tocaron una sesión de 35 minutos en el estudio Conrad Plank, que nunca salió. Pero hicieron una presentación para la TV germana en 1971, donde se muestra a Florian con su flauta y su equipo electrónico, Rother en la guitarra y Dinger en la batería. Poco después de esta grabación Dinger y Rother formaron el grupo Neu! y se establecieron junto con Kraftwerk como el segundo grupo de culto de Düsseldorf.

Cuando salió a la luz Kraftwerk 2 en 1972, él y Schneider estaban trabajando juntos de nuevo en equipo. Grabado con un baterista en vivo, los ritmos del álbum recaen solamente en la caja electrónica de ritmos, creando una atmósfera robótica sin precedentes; el concepto de música tecnológica era, en ese entonces, algo más que extraño para la mayoría de los músicos y las audiencias.

El siguiente álbum, de mejor factura Ralf and Florian, salió en 1973. En la medida en que experimentaban con sonidos simples pero tremendamente innovadores, Kraftwerk revelaba una imagen contundente: la música científica, en oposición directa a la moda del pop que dominaba esa época.

El cuarto trabajo del grupo, que salió en Estados Unidos en 1974, Autobahn fue un suceso internacional, y se editó una versión sencilla del track del mismo nombre, que fue un éxito rotundo en Estados Unidos y Alemania. Esa desconocida banda llegaba a los primeros lugares de las listas pop. Ejecutada en gran parte en un sintetizador moog, Autobahn reveló el sonido con que este grupo se consagraría en la historia, como pioneros de la experimentación electrónica y guías de este género hacia los senderos de lo popular.

Kraftwerk se manifestó con genio nuevamente en 1975 con Radio-Activity un álbum conceptual que explora el tema de la comunicación por radio, un ejemplo más de la popularidad internacional del grupo, con un disco que se editó el inglés y en alemán.

La transportación en trenes es el siguiente concepto con Trans-Europe Express, en 1977, que marcó un movimiento hacia la mecanización de la música, y su siguiente producto fue una confirmación más de esa tendencia: The Man Machine, un trabajo hecho casi completamente sin la intervención de la mano humana. Por ese tiempo los miembros del grupo se presentaban como autómatas, una imagen acabada en tracks como “We Are the Robots”, que sintetiza el alcance depurado de su estilo único.

El grupo se ausentó prologadamente del público, la primera de varias, y regresaron a la acción en 1981 con Computer World, una meditación sobre el nuevo dominio de la tecnología sobre la sociedad. Después de encumbrarse en las listas de éxito británicas con el sencillo “Computer Love”, Kraftwerk se desvaneció de nuevo en los sótanos de su laboratorio, disfrutando de cinco años de alejamiento, culminando en 1986 con un nuevo álbum, Electric Cafe. Por ahora, sin embargo, la música pop estuvo dominada por sintetizadores y cajas de ritmos, y el estado del grupo apreciado más que nunca, pero para una excelente colección en 1991 best-of titulada The Mix, se han mantenido vigentes en los años siguientes.

Hasta el momento no existe un grupo que haya iniciado tan fuera de su tiempo y que pueda vanagloriarse de una influencia tan profunda en los años inmediatos que siguieron a cada lanzamiento, hasta fines de este milenio. El sonido Kraftwerk fue retomado por numerosos artistas, desde el rock, soul, artistas que nunca tocaron los sintetizadores o las percusiones electrónicas. En la medida en que avanzaron los 70 desde el inicio de sus trabajos, cada vez mayor penetración ha significado su estética fría pero sumamente rítmica. Personajes tan distintos como el padre de la disco music, Giorgio Moroder, David Bowie y Tangerine Dream, hasta la escena del hip-hop y breakbeat de los vecindarios negros de Estados Unidos, como Afrika Bambaataa, Grandmaster Flash, Zapp/Roger Troutman, The Egyptian Lover, Whodini and The System hasta tremendismos de electrónica terrorista como Throbbing Gristle, las negruras de Bauhaus, el glamur de The Human League, el techno pop de Depeche Mode, The Shaman, Skinny Puppy y New Order, se nutrieron directa o indirectamente del legado de Kraftwerk.

Muchos de los trabajos del grupo son considerados como joyas de la música, tales como Trans-Europe Express y The Man Machine. El impacto de esos y muchos otros “clásicos”, se sienten aún al término de los 90, cuando Kraftwerk se ha embarcado en algunas giras internacionales. Se presentó en vivo en el festival Tribal Gathering ’97 en Inglaterra, y en octubre de 1997 dieron un concierto en Linz, Austria.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: