Historias de hackers 2. La verdadera historia de Kevin Mitnick

A sus recién cumpliditos 45 años de edad, Kevin Mitnick se ha convertido en una de las figuras míticas del hackerismo. Actualmente es el prisionero No. 89950-012 del Centro de Detención Metropolitano de Los Angeles, donde ha permanecido desde hace cuatro años, condenado por violación de libertad bajo caución, poseer dispositivos no autorizados de acceso en telecomunicaciones, y luego de esperar dos años para que iniciara su juicio, con los cargos de haber irrumpido en sistemas de cómputo para extraer información confidencial de grandes corporativos de telecomunicaciones. Hace unas semanas Mitnick aceptó un trato con las autoridades, del cual no se conoce mucho, para pasar un año más en la cárcel. La historia de Mitnick, sin embargo, es bastante diferente a la que han publicado los medios en Estados Unidos y el mundo, ya que sus “crímenes” fueron curiosamente irrisorios porque no existen evidencias de que haya destruido alguna información alojada en los sistemas en que penetró. Puede decirse incluso que su historia es más hechura de los periodistas y cazadores de dinero fácil que de su propia experiencia.

Kevin Mitnick utilizó sus modestos conocimientos como programador y sus dotes persuasivas, para dar rienda suelta a su obsesiva curiosidad por saber cómo están hechos los artefactos que fabrica el hombre. Así pudo trampear a algunos empleados despistados de compañías telefónicas y fabricantes de equipo de comunicación, para que le proporcionaran código fuente confidencial. Sus delitos, más que compararse a los de un asalta bancos, se parecen más a los de un irreverente que da un pastelazo en la cara del alcalde.

Pero la pesadilla para él empezó cuando un reportero del New York Times, John Markoff, quien se contactó con Tsutomu Shimomura, empleado del Centro de Supercómputo de San Diego, quien inició una persecución de la persona que presuntamente irrumpió en el sistema. La enorme publicidad que se dio al caso y las investigaciones de Markoff-Shimoura, culminó en el arresto de Mitnick el 15 de febrero de 1995 en Raleigh, Carolina del Norte, aunque sus acusadores, Motorola, Nokia y Sun, insisten en que la irrupción de este programador en sus sistemas equivale a un daño por 80 millones de dólares.

Pero todo esto se debió a la voluntad de las autoridades, con la diligente ayuda de Markoff, para hacer de Mitnick un caso ejemplar y satanizarlo para sancionar la práctica misma del hacking. Sin embargo, toda esta publicidad no ha surtido ele efecto buscado, al contrario, este singular prisionero es visto como un mártir y antihéroe, y la comunidad ciberpirata se ha encargado de reivindicar su nombre y ejercitar una especie de venganza con la irrupción en algunos sitios de Internet, como el del New York Times, para manifestar su repudio y desenmascarar los hechos.

La carrera “delictiva” de Mitnick es hasta valorada como la biografía de alguien a quien hay que encomiar. Su primer arresto sucedió a los 17 años de edad, en 1981, al intentar el robo de unos manuales de computadora; en 1988, cuando tenía 25, el FBI lo arrestó por sustraer software de Digital Equipment. En 1994 Markoff dejó correr la historia de que Mitnick era prófugo de la justicia. Allí empezó la leyenda. Una anécdota dice que los custodios de Mitnick en la cárcel creían totalmente cierto que su custodiado podría lanzar misiles nucleares con un silbido en un auricular de teléfono; se dice que de adolescente penetró en los sistemas del Comando de Defensa Aeroespacial (Norad) y ahora será protagonista en una película, Takedown, para la cual Markoff y Shimoura recibieron por adelantado 750 mil dólares por los derechos del argumento.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: