Archivo para abril, 2010

Dialógo con los orígenes del arte sonoro, la música electrónica y el radioarte / Primera

Posted in MÚSICA with tags , , , , , , on abril 20, 2010 by zewx

A manera de presentación e introducción al tema, pongamos sobre la mesa que el auge relativamente reciente del arte sonoro y del radioarte en México mueve a la reflexión en todos los frentes posibles de análisis, primero por el interés mismo en la materia, para su conocimiento y disfrute, por un lado, y por las circunstancias históricas de su precario desarrollo en este país. Esta tarea sería imposible sin un libro clave que hacía muchísima falta, escrito por la única persona que podría hacerlo con una visión amplia y crítica, refiriéndonos al texto El radioarte, un género sin Fronteras, de Lidia Camacho, escrito después de siete años de ocupar la dirección general de Radio Educación. También es necesario decir que fue fundadora y directora de la Bienal Internacional de Radio, fundadora y directora de la Fonoteca Nacional y actualmente dirige el Festival Internacional Cervantino.

Con todo, Camacho es la primera en reconocer, no sin cierto dejo de lamentación, que la tradición en México del arte sonoro y en particular del radio arte, es de limitado alcance histórico, pálida tradición y pobre desarrollo y respaldo académico-institucional; hasta hace muy poco, en que la expansión de las redes de artistas y promotores, potenciados por las tecnologías de información y comunicación, con gran esfuerzo impulsaron la exhumación de los trabajos y legado de los pioneros para dar sustento a una comunidad actual muy activa y con cierto reconocimiento internacional y participación en circuitos de renombre como el Ars Electronica de Austria, desafortunadamente enfrentan hoy en día, con la misma apatía y falta de visión en el desarrollo de los nichos y culturas locales.

Recientemente en una conferencia de prensa del fundador del festival Radar de artes electrónicas y experimentales, se reconoció que muchos de los artistas mexicanos de alto vuelo en calidad y desempeño, compiten con los mejores en cada género, pero tiene que emigrar para poder vivir de lo que hacen, historia que se repite desde hace al menos dos décadas. La comunidad actual de artistas mexicanos que trabajan con el sonido y con el multimedia tienen un acceso más inmediato a las tradiciones culturales y artísticas de las comunidades europeas, asiáticas, norteamericanas y también con los países afines en educación y desarrollo como Sudamérica. A diferencia de los pioneros que enfrentaban condiciones cercanas a grupos de iniciados como investigadores y artistas aislados, en los primeros tiempos de la música electroacústica, los laboratorios electrónicos analógicos primero, junto con el desarrollo de la radiofonía, despertaron un universo insospechado, y el conocimiento de un medio que al mismo tiempo es instrumento para la creación.

Lo que se pretende en las siguientes entregas es propiciar un diálogo abierto y crítico con este importante libro, traer a cuento las opiniones de otros autores y estudiosos del tema, y también publicar y reseñar materiales históricos en audio, realizados en México y otros países, con el fin de contribuir a la documentación de este vasto universo de intensidades y expresiones sonoras.

Queremos empezar esta detallada del texto de Lidia, con unas definiciones obligadas como punto de arranque a este ensayo. Nos recuerda la autora que “la diferencia entre la música concreta y la electrónica, sólo podemos encontrarla en su fase inicial, cuando ambas tendencias se desarrollan de forma autónoma, ya que más tarde, gracias a la evolución de la investigación electrónica, se integraron en una tendencia: la música electroacústica, término acuñado por Pierre Henry”. (p. 28)

La conexión umbilical con el radioarte como un género autónomo, en que el medio es el instrumento, con un potencial insospechado, digamos que en pañales, está en este párrafo clave: “las nuevas sonoridades surgidas de la música concreta y electrónica, aunadas, como ya se mencionó, a los avances tecnológicos en la electrónica del audio y a la reflexión de diversas teorías en torno de una estética radiofónica dieron como resultado una nueva conciencia de la calidad estética en la práctica radiofónica”. (p. 29)

El libro de Lidia Camacho presenta una detallada cronología con fechas, nombres y apellidos, y lugar de nacimiento de la música concreta, que surgió en 1948, en la RTF de Francia, y su creador, Pierre Schaeffer, con la grabación y aislamiento de sonidos para ser mezclados; la música electrónica nació en Colonia, Alemania, en 1951, por Herbert Eimert y Karlheinz Stockhausen con la fundación del primer Estudio de Música Electrónica. La fundación del Estudio de Fonología Musical, en Milán, Italia, completa la tríada de santuarios europeos de la música electrónica, concreta y electroacústica, que tendría una poderosa influencia durante varias décadas, en una historia cuyo segundo capítulo, el del siglo 21, escribe sus primeras anotaciones.

En el próximo capítulo conectaremos estas primeras fundaciones, con muchas otras que le siguieron, y cuáles serán los primeros pasos que se dieron en tierras de habla hispana, como la importante tradición española, y las dispares historias de los primeros laboratorios de música electroacústica y electrónica en México y otros países latinoamericanos, islas expansivas dentro del océano del arte sonoro.

Continuará…

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