25 años de Jazzorca, entrevista con Germán Bringas

Jazzorca es un pequeño local que está enclavado en el corazón de la colonia Portales, a unos metros de la Calzada de Tlalpan, con letras grandes de colores. El foro-cafetería de música viva, es plataforma de presentaciones de la música que se produce en el sello Jazzorca Records (1991), que cumple dos décadas este 2011.

Cada vez que he pasado por el lugar en los últimos años una de las grandes interrogantes que me cruzó tantas veces por la mente, y que dicen mucho de la personalidad de su fundador, Germán Bringas, es la fórmula para mantener abierto tantos años, desde 1995, un lugar dedicado a la música de improvisación, free jazz, experimental, cuando incluso lugares comerciales abren y cierran cada año.

Ahora sé que en parte se debe al temple de este excepcional músico y compositor, no sólo por su talento innato, y de una facultad especial para “ver” los sonidos en colores, con la identificación inmediata de su timbre y cualidades, que son base de la pasión necesaria para aferrarse a una idea, y fungir también como una cadena de transmisión entre generaciones y apoyo para la producción de decenas de artistas que han pasado por el oído inteligente y severo de Germán, que con generoso acogimiento sólo pide un requisito para que un proyecto le interese: que tenga un sonido único, tener su propio lenguaje.

Había escuchado la música de Bringas un par de veces antes, en vivo una vez en conciertos al aire libre, hace ya más de diez años en la Plazoleta del centro de Coyoacán. Domina distintos saxofones, piano, trompeta y objetos PTR, siendo su más reciente experimentación con un instrumento que calibró a partir de pequeños tanques de gas.

Al solicitar la entrevista por correo electrónico, Germán contesta que podemos vernos el sábado 12 de marzo a las 20:30 horas en Jazzorca, a unos cuantos días para el inicio del festival Nicho Aural, dentro del Festival de México (FMX) 2011, en el que habría de tocar junto con Evan Parker como figura estelar, con invitados de primerísimo nivel, como John Edwards y Chris Corsano.

Jazzorca está situado casi debajo del puente que se eleva por el Eje 7 sur, Municipio Libre, por sobre la calzada de Tlalpan, y al entrar veo la silueta de Germán, inconfundible, blandir una trompeta con sordina, solo dentro del pequeño local con equipo de cafetería, algunas mesas, un sofá, un breve escenario, y se escucha en el sistema de sonido un “tapiz” jazzístico, que se mezcla con el ruido ambiental, los automóviles, los transeúntes, el Metro que se desliza con el sonido de un ciempiés marino sobre el asfalto que se escurre desde el centro de la capital hasta la salida a Cuernavaca al extremo sur de la ciudad. La música que escuchamos combinada con el exterior sería perfecta para definir la movilidad de las arterias vitales y energía de esta metrópoli.

Leo en el sitio MySpace de Germán Bringas que se han grabado 64 títulos en Jazzorca Records, y que ha presentado su música en todo el país, y en lugares como Nueva York, Alemania y Francia, acreedor en tres ocasiones de becas del FONCA y de la Fundación Cultural Bancomer, y ha tocado con personalidades como Scott Forrey, Fred Frith, Chris Cutler, John Zorn, Tatsuya Yoshida, Shelley Hirsch, Hans Tammen, Ursel Schlicht, Morio, Arturo Meza, Kathrin Lemke, Robert Michler, Hermann Bühler, Henrik Walsdorff, Jan Roder, German Marsttat, Joachim Dette, Sabine Zlotos, Martin High De Prime, “Exploding Customer”.

Al sacar de la mochila la cámara y el trípode el maestro Bringas parece sorprendido… Tal vez pensaba que la entrevista sería una charla con grabadora de audio, pero al final baja un poco el sonido de la música y entra en confianza para una sabrosa plática, de casi 40 minutos, tal vez una de las más significativas en lo personal. Germán es una persona de gran calidez humana y con una experiencia de vida que considero encomiable, en un entorno cultural adverso de apoyos castigados que hay que obtener como un inteligente guerrero de la gestión, entre becas del FONCA y la típica inversión en proyectos culturales que nunca termina de desembolsarse lejos de recuperarse. Lo que en otro país podría ser la combinación perfecta: un sello disquero, un foro-café y un artista que lo administra, pero no en México, donde las expresiones no comerciales de la cultura en general y de la música contemporánea alternativa y experimental, tiene muy pocas opciones para sobrevivir y aun menos oportunidades para prosperar.

Pero tal vez estamos en la lógica del capitalismo tardío y las industrias culturales que, si no son para reproducir los valores mercantilistas de lo simbólico y que corresponde a sus intereses dominantes, bipolares, entre la “alta” cultura y la cultura popular, sólo a cuentagotas y selectivamente destinará recursos a financiar los talentos directos como los proyectos colectivos, irremediablemente inscritos en modelos rebasados de apoyos en becas, concursos y festivales o el esquema de los patrocinios, siendo también frecuentes los híbridos, en un ambiente que deja muy poco espacio de vida a los organismos no gubernamentales y colectivos de autogestión orientados hacia la cultura de la gratuidad versus la tesis de que la cultura y el arte deben costar para que sean valorados, pero en este caso, si debe costar, también el trabajo de los artistas debe ser pagado, pero ¿cuánto costaría qué cosa?, y es allí que se entra en terrenos incómodos y hasta escabrosos, de lo que muy poco se habla en los medios, temas que discutiremos en un próximo reportaje.

Actualmente Germán participa en casi una decena de grupos y proyectos de variado estilo, y en ello se empeña con la pasión que refleja en su plática, y en especial me impresionó su relato de las experiencias que vivió con el escritor Carlos Castaneda, el entrenamiento físico espiritual al que se entregó durante algún tiempo, y que forjó su temple como artista que descifra la poderosa energía de la música con una actitud ecléctica entre el chamanismo y el zen, pero aclara con todas sus letras que no es fanático ni religioso, tampoco seguidor de gurús, y de hecho considera que al autor de Las enseñanzas de Don Juan se le quiere o se le odia.

La vivencia intensa, aleccionadora es lo que cuenta, y en el caso de la música y el arte sonoro en general, es una aventura espiritual que como otros artistas nacionales, navegan modesta pero saludablemente en la autogestión, sin sucumbir a la inercia del mercado o los circuitos culturales oficiales o patrocinados.

Anuncios

Una respuesta to “25 años de Jazzorca, entrevista con Germán Bringas”

  1. German Lagunes Says:

    estuvo interesante este reportaje, yo tuve la oportunidad de ver la presentacion de German Bringas con Spencer Yeh en el festival aural y me sorprendio su interpretanción por el hecho de no ser un musico convencional, ahora que mencionas que tambien esta influenciado por Carlos Castaneda me interesa ahondar mas en su musica.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: