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Wijnand Ijsselsteijn y Giuseppe Riva: La experiencia de la presencia en ambientes mediados. Al otro lado del espejo: Documentación y análisis sobre los Ambientes Virtuales de Inmersión III.

Posted in CIENCIA Y TECNOLOGÍA, Realidad Virtual, SOCIEDAD, SOFTWARE with tags , , , , , , , on mayo 27, 2018 by zewx

Sensorama.png

“Escapar de la realidad –ser capaces de hacer cualquier cosa que deseamos hacer, ir a cualquier lugar que queremos, parece ser una de las motivaciones básicas detrás del atractivo de los medios en general y la fascinación con los ambientes virtuales en particular”. Ijsselsteijn y Riva

Ciudad de México, 26 de mayo 2018. Por Alfonso Esparza.

En las próximas entregas nos concentraremos en trabajos que se han concentrado en el estudio del fenómeno de la presencia en ambientes mediados por computadora, como el caso de la Realidad Virtual, y uno de los estudios más importantes en este campo es el realizado por dos insignes especialistas: Wijnand Ijsselsteijn, científico especializado en inteligencia artificial y neuropsicología cognitiva y Giuseppe Riva, neurocientífico especializado en ciberpsicología, profundizan en su ensayo “Estar allí: La experiencia de la presencia en ambientes mediados”, publicado en 2003.

Y los autores empiezan por un cuestionamiento básico e inquietante, ¿dónde estoy?, que no es gratuito, porque se refiere a la experiencia a la que fue sometido el filósofo Daniel Dennett y que él mismo cuenta en el último capítulo de su libro  Brainstorms: Philosophical Essays on Mind and Psychology, publicado en 1978, y se refiere a una neurocirugía a la que fue sometido, en la que su cerebro fue separado quirúrgicamente de su cuerpo y cada conexión entre ambos restaurada por transceptores de radio microminiaturizados entre cada conducto de entrada y salida, y en estado consciente pudo ver su propio cerebro, en una tina de soporte vital, momento en que se dispararon algunas reflexiones según cuenta: “Siendo un filósofo de fuerte convicción física, creía de manera inquebrantable que la simbolización de mis pensamientos estaría ocurriendo en alguna parte de mi cerebro: empero, cuando pienso ‘aquí estoy’, donde ocurrió el pensamiento es aquí, fuera de la tina, donde yo, Dennett, estaba parado, observando mi cerebro”.

El filósofo hace una interesante reflexión sobre la percepción desde el 0unto de vista de una persona, que puede afectar en la percepción de su presencia física, y se refiere al Cinerama, un antecedente de la realidad virtual, en una sala de cine con tres proyectores y una pantalla envolvente, y se pregunta con humor por qué los espectadores se retuercen y sufren en su asiento ante la proyección de una montaña rusa, cuando saben que están perfectamente sentados y a salvo en sus butacas.

Los autores citan a uno de los pioneros más importante de la realidad virtual, el inventor y cineasta Morton Heilig (1926-1997), creador de la máquina Sensorama, quien también se refiere al Cinerama y estableció, hace más de cuatro décadas, que se dio cuenta de que “los creadores de cine ya no estaban conformes con que yo observe una montaña rusa, sino que estaban tratando de ponerme en ella físicamente en el paseo. La audiencia ya no rodea la pieza de arte; la pieza de arte rodea a la audiencia –justo como la realidad nos rodea. El espectador era invitado a zambullirse dentro de otro mundo. Ya no necesitamos identificarnos con el personaje del toro lado de la ‘ventana’. ¡Podemos atravesarla y ser parte de la acción!”.

Los autores señalan que esta experiencia refiere a varias de las principales características de los medios electrónicos interactivos, “principalmente el desplazamiento de la autopercepción de los participantes y una sensación de transparencia del medio, de una estimulación perceptual directa sin la conciencia de lejanía en el tiempo y el espacio de las realidades simuladas o reproducidas”.

Como experiencia de usuario, dicen Ijsselsteijn y Riva, “la sensación de ‘estar allí’, o presencia, no está intrínsecamente ligada a una tecnología específica –es un producto de la mente. En la vida diaria, normal rara vez estamos conscientes de nuestra sensación de presencia en el mundo. No es una experiencia sobre la cual reflexionemos usualmente. Como perceptores dudamos poco del mundo visible tridimensional que se extiende frente a nosotros y de que somos parte de ese espacio”.

Luego entonces con el advenimiento y mejoramiento de las tecnologías computacionales y redes y dispositivos de inmersión y el desarrollo de gráficos interactivos generados por computadora se pueden desarrollar simulaciones y reproducciones de la realidad cada vez más exactas lo cual conduce a tener cada vez mayor conciencia del fenómeno ontológico de la presencia, y “hoy en día se ha vuelto moneda corriente en áreas como los entornos virtuales, transmisiones avanzadas y visualizaciones cinemáticas, sistemas de teleoperación y aplicaciones avanzadas de telecomunicaciones”, y es un campo creciente de interés para una comunidad multidisciplinaria creciente que vuelca su atención a la presencia, en busca de su origen, cómo puede ser medida esta experiencia y qué efectos puede tener en el usuario de medios, advierten los autores.

En este ensayo los investigadores analizan la que llaman estructura de la presencia, sobre la cual “hay un consenso en que la experiencia de la presencia es una percepción compleja, multidimensional, formada a través de una interacción entre datos crudos (multi)sensoriales y varios procesos cognitivos –una experiencia en la cual factores atencionales también juegan un papel crucial. Dos categorías generales de variables pueden determinar la presencia de un usuario: las características del medio y las características del usuario. […] Ambas son conocidas por tener un impacto significativo en el sentido de presencia del individuo, tales que dependiendo de los niveles de una estimulación sensorial apropiada, enriquecida, consistente y cautivadora, pueden producirse variados niveles de presencia”.

En una referencia a las propuestas en el trabajo de Thomas B. Sheridan, se establecen tres categorías de determinantes de la presencia: 1) grado de la información sensorial presentada al participante; 2) el nivel de control que tiene el participante sobre los varios mecanismos sensores, y 3) la habilidad del participante para modificar el ambiente. Los tres factores se refieren a la forma del medio, a las propiedades físicas objetivas de presentación del medio y, adicionalmente, el contenido del medio es de vital importancia –los objetos, actores y entornos representados por el medio, en ocasiones enlazados juntos en un flujo lógico de eventos conocidos como narrativa o relato, que son esenciales para mantener cautivado al usuario.

“Como producto de la mente del individuo, es altamente probable que la experiencia presencial variará significativamente entre los individuos, basado en diferencias de habilidades perceptomotrices, estados mentales, rasgos, necesidades, preferencias, experiencia, etcétera […] La presencia en un ambiente mediado será mejorado en un entorno de inmersión y perceptualmente remarcado, así como en un proceso de selección atencional así como permitiendo la formación de una representación ambientalmente consistente”.

En esta medición del grado de presencia mediada, es importante lo establecido por los investigadores T. Schubert, F. Friedman y H. Regembrecht en su estudio Presencia, teleoperadores y Entornos Virtuales (2001), en coincidencia con J. Lessiter, E. Keogh y J. Davidoff, que se basaría en los componentes de “presencia espacial”, “participación” y “realismo”, añadiendo un cuarto factor atenuante: “efectos negativos”, conjunto en el que destaca con un papel central los mecanismos atencionales, para establecer el nivel de presencia, y se apunta que “a pasar del progreso significativo en la investigación de algunas metodologías de medición, sigue siendo un desafío de la investigación en este campo tener un modelo robusto y confiable.

Para los tipos de presencia los autores refieren otros estudios como el de M. Lombard y T. Ditton: Efectos posteriores y sentido de presencia en entornos virtuales: formulación de una agenda de investigación y desarrollo (1998), con la propuesta de seis diferentes conceptualizaciones de presencia: realismo, inmersión, transportación, riqueza social, actor social dentro del medio y el medio como actor social, y que pueden organizarse en dos grandes categorías: la presencia física, que se refiere a la sensación de estar físicamente ubicado en un espacio mediado, en el cual la presencia social se refiere a la sensación de estar juntos, de interacción social con un copartícipe de comunicación virtual o remotamente localizado. Y en la intersección de estas dos categorías puede entonces identificarse una co-presencia o una sensación de estar reunidos en un espacio compartido, combinando características significativas en ambas presencias, física y social”.

Ijsselsteijn y Riva establecen entonces que “históricamente el interés de la investigación en el campo de la presencia ha sido principalmente motivado en el trabajo en tres dominios relacionados: teleoperación, simulación y telecomunicaciones. En detalle, “Los sistemas avanzados de simulación, como los utilizados para entrenamiento de vuelo y de combate, hace tiempo que son reconocidos  por engendrar un sentido de presencia en sus participantes, y aunque la relación de la presencia con el desempeño de tareas ha sido centro de algún debate, hay pocas dudas de que la transferencia del entrenamiento a las condiciones del mundo real, se beneficia de una simulación realista. Aún más, el poder de cómputo y las posibilidades de visualización  se han incrementado sustancialmente y ha hecho posible crear ambientes virtuales de un creciente realismo, a una fracción del costo de sistemas profesionales de simulación”.

Esto “aunado a una creciente naturaleza social de las interfaces y el incremento de las comunicaciones mediadas con entidades no humanas (avatares, agentes encarnados), resulta abrumadoramente claro que debe desarrollarse un entendimiento más profundo, tanto en la teoría como en la práctica de cómo las personas interactúan mutuamente y con entes virtuales, a través de las comunicaciones mediadas. La experiencia de la presencia social dentro de diferentes contextos y aplicaciones se convierte en un concepto de importancia esencial”, y concluyen que “la investigación de la presencia aporta, por un lado, el puente necesario entre le investigación de medios, y por otro lado, un programa multidisciplinario sustancial en torno de las propiedades de la percepción y la conciencia del otro”.

En este ensayo los autores abordan el aspecto cultural en materia de presencia y refieren de nuevo los estudios realizados por Lombard y Ditton en la categorización del nivel de presencia, describiéndola como una “ilusión perceptual de no mediación”, un nivel de experiencia en el que “la separación entre los sistemas de realidad virtual y la realidad física exterior, desaparece de la conciencia fenoménica del usuario: el término perceptual muestra que la ilusión involucra respuestas continuas (tiempo real) de los sistemas humanos sensorial, cognitivo y de procesamiento hacia los objetos y entidades en el entorno de la persona”, y más aún, la ilusión de no mediación del sujeto, cuando el usuario “falla en percibir o darse cuenta de la existencia de un medio en su entorno comunicacional y responde como si el medio no estuviera presente”.

En este punto los investigadores aluden a los trabajos de Mel Slater y A. Steed, en la necesidad de diferenciar con claridad los fenómenos de la presencia y la inmersión: inmersión es simplemente una fidelidad general en relación con la realidad física provista por la visualización y los sistemas interactivos. “En esta visión la investigación de la presencia es esencialmente aquella que desarrolla experimentos que manipulan las variables que componen la inmersión, con el fin de construir una ecuación con la presencia en el lado izquierdo, y los factores de la inmersión por el lado derecho. Las diferencias individuales entre las personas también pueden ser incluidas como variables en el lado derecho, y, de acuerdo con esto, la ilusión perceptual de no mediación es provista por la fidelidad, en relación con la realidad física, provista por el medio”.

A esta visión oponen los autores la desarrollada por una aproximación ecológica/cultural, cuyo enfoque se concentra en la acción dentro de un contexto social, de cómo os actores explotan las facilidades de una situación dada, y no en la forma en que las cosas se ven y escuchan. Por ello ponderan que las raíces de esta visión se encuentran en la filosofía de Martin Heidegger y en la teoría de la percepción de James Gibson y la filosofía cultural de Michael Cole, ya que para ellos el entorno no proporciona información indiferenciada de los objetos de la misma forma a todas las personas, sino que ofrece distintas oportunidades dependiendo de los actores, su contexto social, sus objetivos y necesidades, en tanto que esas facilidades no son cosas en el exterior listas para ser “fotografiadas”, y que es también el punto de partida para otros investigadores como Pavel Zahoric y Rick Jenison, quienes subrayan que “la presencia es equivalente a una acción soportada exitosamente en el entorno”, y la experiencia de la realidad es definida como “relativa a la funcionalidad y no a las apariencias”.

En su trabajo Presencia como-estar-en-el-mundo, (1998), que abordaremos en otra ocasión, Zahoric y Jenison establecen con un ejemplo cotidiano que “dentro de cada configuración local, como las acciones cognitivas, como recordación y toma de decisión están distribuidas no solo entre los artefactos (el menú, el acomodo de sillas y mesas, la señal que indica los sanitarios) sino entre las reglas (pagar antes de salir del local; sentarse a la misma mesa con extraños requiere que se pida permiso) y entre personas que acuerdan la división del trabajo”, lo cual indica un contexto compuesto principalmente por referencias simbólicas, que permite a los actores orientarse y coordinarse.

Finalmente, en el aspecto social los autores W. Ijsselsteijn y G. Riva enfatizan que “la sensación de presencia en un ambiente virtual compartido se incrementará fomentando las interacciones con el entorno, donde las alteraciones del mismo provocado por las acciones de un participante son claramente percibidas por los otros participantes”.

Y así lo postulan el propio G. Riva en mancuerna con Giuseppe Mantovani en Presencia “real”: cómo diferentes ontologías generan diferentes criterios para la presencia, telepresencia y presencia virtual (1999), al explicar que “la acción en toda situación cotidiana no está hecha solo de momentos, que cada individuo singular ejecuta, sino parte de un juego estratégico en e cual algunos objetivos, tanto individuales como colectivos a los cuales están destinadas, a través de los esfuerzos conjuntos de varios actores. Para que sean logradas, muchas actividades humanas –trabajar, jugar, bailar, cortejar-, se requiere que conocimientos relevantes para dicho objetivo sea distribuido y que las acciones sean coordinadas entre los varios actores mediante modos culturales preexistentes a dichas interacciones (entre actores y entre estos y el entorno) y hacerlas posibles”.

Sin embargo, los individuos varían tremendamente en sus estrategias de negociación, tanto en las acciones como en sus significados, advierten Ijsselsteijn y Riva, así como en sus procesos de desempeño de las tareas para conseguirlo, de lo cual derivan algunas dificultades en la administración de la negociación, con dos consecuencias para el diseño de Entornos Virtuales Colaborativos (CVEs, por sus siglas en inglés):

– La única firma para entender la negociación es analizando  a los sujetos involucrados en el ambiente en el cual operan. Esto significa que el contexto social en el que ocurre la experiencia de realidad virtual juega un rol crucial.

– Nuevos procesos y actividades se desarrollarán durante las interacciones que desafían y cambian la relación inicial entre sujeto y contexto. De allí que los Entornos Virtuales orientados clínicamente tienen e ser lo suficientemente flexibles para maniobrar estos cambios sin imponer restricciones a la interacción.

Para redondear estos conceptos los autores citan los conceptos esgrimidos por los investigadores Elizabeth F. Churchill y David Snowdon en su trabajo Entornos Virtuales Colaborativos: una introducción y revisión de temas y sistemas (1998):

La transición entre actividades compartidas e individuales: los actores deben saber lo que realmente se está haciendo y lo que se ha hecho en el contexto de los objetivos de las labores.

– Puntos de vista y representaciones flexibles y múltiples: las labores frecuentemente necesitan hacer uso de representaciones, cada una encaminada a un punto de vista diferente y distintas subtareas.

Contexto compartido: se compone de referencias simbólicas que permite a los actores coordinarse y orientarse. Incluye un conocimiento compartido de las actividades en curso de cada uno, así como de las acciones pasadas, artefactos y entornos compartidos.

La conciencia de otros: incluye tanto el conocimiento de tareas compartidas, relacionadas con las actividades y la sensación de co-presencia.

Soporte de actividades comunicativas: la negociación a través de diálogo cara a cara es importante para la colaboración. De hecho, los estudios analíticos en el trabajo han detallado cómo contribuyen a dicha negociación elementos sutiles verbales y no verbales.

En el trabajo de Ijsselsteijn y Riva se concluye que “la presencia siempre está mediada por herramientas físicas (el cuerpo, dispositivos tecnológicos, etcétera) y conceptuales, que corresponden a una cultura determinada: la presencia “física” en un entorno, no es más “real” o más verdadera que la telepresencia o la inmersión en un ambiente virtual simulado.

El criterio de validez de la presencia no consiste en simplemente reproducir las condiciones de una presencia física (inmersión) sino en la construcción e entornos en los cuales los actores pueden funcionar de una forma ecológicamente válida; en línea con el énfasis que la aproximación ecológica coloca en la primacía de la acción en la percepción.

La acción no es emprendida por individuos aislados sino por miembros de una comunidad, que enfrenta situaciones ambiguas de una manera relativamente coordinada.

“Al final, podemos incluir en la investigación sobre la presencia un enfoque sociocultural que a) reconoce el carácter mediado de cada posible experiencia de la presencia; b) siempre considera la presencia como inmersa en un contexto social; c) destaca el componente de ambigüedad inherente  en situaciones cotidianas; d) enfatiza la función de confirmación que juega la cultura (artefactos y principios)” Y entonces “en este sentido experimentar la presencia requiere de la reproducción de funcionalidades físicas de la realidad externa; la posibilidad de interacción y acción libre, así como crear y compartir las redes culturales que le dan sentido –y que por tanto las hacen visibles– tanto personas como objetos que pueblan el ambiente”.

 

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La ensoñación creadora, dejar de aferrar es poético (incluso).

Posted in CULTURA, SOCIEDAD on julio 14, 2015 by zewx

psico-goatPor culpa de la mediatización consumista una multitud ruidosa cree que meditar es para hippies o esnobismo new age, o se cree que es necesario aprender a hacerlo, y se pierde la esencia, con un “eso no es para mí”, y cuando se descubre como la última solución posible para la paz mental, se llega a una fórmula muy sencilla: dejar de aferrarse.

 

Leo en El Libro tibetano de la vida y de la muerte:

 

“Vivimos nuestra vida como una lucha intensa y angustiosa, en un torbellino de celeridad y agresividad, compitiendo, aferrando, poseyendo y logrando, atareándonos constantemente en ocupaciones y preocupaciones superfluas. La meditación es todo lo contrario. Meditar es romper por completo con nuestra forma “normal” de funcionar. Es un estado libre de toda preocupación e inquietud, exento de toda competitividad, en el que no hay deseo de poseer ni de aferrar nada, libre de cualquier lucha intensa y angustiosa y desprovisto De la sed de logros; es un estado sin ambición en el que no hay aceptación ni rechazo, ni esperanza ni miedo; un estado en el que poco a poco empezamos a liberar el espacio de la simplicidad natural de todos aquellos conceptos y emociones que nos aprisionan”.

 

Agrega Sogyal Rimpoché que la mente entrenada es capaz de todo y la mente holgazana diría qué hueva entrenarse, sin pensar que

“ya estamos perfectamente entrenados a tener celos, a aferrar, a sentir angustia, tristeza, desesperación y codicia; entrenados a encolerizarnos ante cualquier provocación. En realidad, estamos entrenados que esas emociones negativas surgen espontáneamente, sin tener que hacer esfuerzo alguno para generarlas”, porque finalmente “todo el dolor, el miedo y la angustia provienen del deseo insaciable de la mente por aferrar”.

 

Paradójicamente la ciencia antropológica moderna coloca al estrés, el dolor y el miedo en la cuna de la humanidad, siendo detonadores de la adaptación al cambio y a las funciones superiores del cerebro, que llevaría a otra paradoja ontológica cuestionándonos qué significa “superior”, en el entendido de que la conciencia es el combustible del sufrimiento y que al final confiere a la razón no una conquista del intelecto sino una condena al ponernos de nariz contra nuestra miseria y la incógnita final del sentido de la vida, que dura un instante y la muerte que es para siempre.

 

Y preguntarse cómo es que la conciencia puede ser capaz de empoderar a la mente y alertarla sobre la importancia de la muerte y de la forma en que morimos, para explicar paradigmas que serían eternos enigmas de la vida, pero además que pueda ser el principio de una liberación, por lo menos del aferramiento a la vida como hoy la conocemos.

 

Este desprendimiento tiene conexiones con el espíritu y génesis de la poesía como experiencia estética y para Bachelart el ensueño es clave para el estado propiciatorio en la creación y goce poético, y para ello evoca una experiencia crepuscular de Victor Hugo durante una visita a Nemours en 1844, que describe este lento sumergirse en la ensoñación para unos, la meditación para otros:

“Todo esto no era ni una ciudad, ni una iglesia, ni un río, ni color, ni luz, ni sombra: era la ensoñación.

Permanecí mucho rato inmóvil, dejándome penetrar dulcemente por este conjunto inexpresable, por la serenidad del cielo, por la melancolía de la hora. No sé lo que pasaba por mi espíritu y no podría decirlo, era uno de esos momentos inefables en que uno siente en sí algo que se adormece y algo que se despierta”.

Al conectar estos pensamientos con el concepto de exocerebro que plantea Roger Bartra, resulta interesante indagar la ruta antropológica en la constitución de circuitos nerviosos extrasomáticos en un desarrollo cultural en que la imaginación, la espiritualidad y la meditación se tornan en conectores que permitan construir dispositivos mentales para subvertir la materialidad de una sociedad en ciclos de crisis cada vez más apretados en una ominosa destrucción del planeta donde incluso el agua pronto podría ser una commodity sujeta a la especulación. ¿Puede el ser humano traer su mente de regreso a casa, todos los días? Habría que meditarlo.

Web 2.0: ¿Redes sociales vs Inteligencia colectiva?

Posted in CIENCIA Y TECNOLOGÍA, SOCIEDAD with tags , , , , on abril 5, 2011 by zewx

Por: Alfonso Esparza
A veinte años de la creación de la WWW es oportuno un balance del desarrollo y estado actual del concepto Web 2.0, que emergió como una plataforma-ideario para impulsar la ciberciudadanización y garantizar el ejercicio de las capacidades y derechos de los usuarios, para propiciar el desarrollo de la inteligencia colectiva como base de la sociedad del conocimiento.

La actual masificación de las llamadas redes sociales plantean interrogantes del grado de cumplimiento de esos principios y las implicaciones de la creciente popularidad de comunidades en línea en servicios privados como Facebook y Twitter. Apremia la necesidad de un debate sobre si se preservan o restringen la libertad y derechos de información, y delinear la discusión sobre la privacidad de los datos personales y la propiedad intelectual, en un medio de agresivo darwinismo digital corporativo, con modelos de negocio basados en los intangibles de información y tiempo en una territorialidad virtual.

Este breve análisis parte de una reflexión antropológica basada en el concepto de la sociedad del conocimiento como un incipiente modelo en construcción en que las sociedades contemporáneas tienden a organizarse de acuerdo ya no tanto a sus identidades tradicionales –basadas en la identidad de sus lazos familiares, la tierra en que nace y vive, y habilidades avaladas institucionalmente– sino que cada vez valen más por sus saberes y conocimientos de experiencia existencial, más que profesional, y su capacidad para compartirlos y aprender del conocimiento único de los otros.

El acelerado avance tecnológico es un eje transversal indiscutible que atraviesa este desplazamiento del conocimiento simbólico, de los medios a la sustancia de la potencialidad de la inteligencia colectiva, sin importar si proviene de un indigente o de un ministro, pero que paradójicamente en un plano histórico representa un lento tránsito hacia una era posmedia.

En pocos años el desarrollo de las TIC ha aumentado en forma exponencial el acceso a una información cada vez más diversificada, personalizada y que en principio facilita la colaboración con herramientas progresivamente flexibles. Sin embargo algunos filósofos de la ciencia consideran que el e-mail, el navegador, la computadora y el “ratón”, forman parte de la era medieval de la revolución digital. El científico del MIT, Michael Dertouzos (fallecido en 2001), advirtió hace catorce años la tendencia a las aplicaciones “unitalla” que se diseñan para ser usadas por todos, en lugar de herramientas compartidas que son específicas para funciones humanas reales. La manera de realizarlo, dice, es a través de grupos de interés común, que llegan a acuerdos sobre convenciones compartidas, y puede ser tan simple como estandarizar las formas electrónicas para comprar y vender bienes y para canalizar información.

De las redes telemáticas a las comunidades virtuales
Desde que el vocablo Internet se hizo “oficial” en 1983, sólo pasaron siete años para la mítica historia de Tim Berners-Lee, que con algunos conceptos generados décadas atrás y algunos adelantos en la informática, le permitieron en diciembre de 1990 ensamblar las piezas para el nacimiento de la World Wide Web: lenguaje HTML, protocolo HTTP y el sistema de localización URL. Pocos años antes, en 1985 se había fundado The WELL, la primera comunidad virtual en el mundo. Pronto coincidirían estas coordenadas.

El siguiente paso en el desarrollo de las TIC debió pasar primero por el estallido de la “burbuja” de la economía “punto com” en el otoño de 2001, inflación especulativa de las posibilidades de una tecnología en el escenario económico de un capitalismo tardío urgido de reproducirse. El rebote después de la debacle edifica una “nueva economía”, con el acceso cada vez más amplio a las telecomunicaciones, un mercado multimillonario hecho posible por la convergencia tecnológica (1) en que los principales valores intangibles son: información + tiempo.

Las grandes compañías de redes sociales, trasnacionales por excelencia, aceleran sus procesos mediante la captación masiva de usuarios “en línea”, en “todos lados” y “en tiempo real”, algo posible con la proliferación de teléfonos celulares y dispositivos de banda ancha de tercera generación, que hacen la computadora un objeto en gran medida prescindible para conectarse incluso en varias redes sociales simultáneamente.

¿Dónde quedó la WWW?
En los años que siguieron a la aceptación de la WWW como uno de los productos más atractivos de Internet, la filosofía de su creador se ha mantenido vigente, incluso como un marco ético en su sentido social abierto, que es consensuado en cuanto a usos recomendados y estándares en el organismo que fundó y preside el propio Berners-Lee, la World Wide Web Consortium (W3C), y a pesar de las embestidas del gran capital trasnacional –en particular los fabricantes de hardware, software, telefónicas, cableras y por supuesto la industria del entretenimiento–, el ciberespacio sigue siendo público.

En un paso más en esa dirección se acuña en 2004 el concepto Web 2.0, del uso de Internet centrado en el individuo, para integrar un ideario que podría traducirse no sólo en su masificación sino traer consigo una modificación radical del esquema de los medios masivos convencionales, en un proceso secular de ciudadanización del ciberespacio. Su principal promotor, Tim O’Reilly, propone en sus postulados: 1) asumir la WWW como plataforma de inteligencia colectiva; 2) poner fin al ciclo de las actualizaciones de versiones del software; 3) impulsar los modelos de programación ligera y la ética de la simplicidad; 4) el software libre no limitado a un solo dispositivo, y 5) las experiencias enriquecedoras de los usuarios.

Con su lanzamiento se desplegó una creciente variedad de herramientas flexibles en una feroz competencia por el usuario que potenciaron su popularidad en el término “redes sociales” de servicios mundialmente populares como Wikipedia, YouTube, Flickr, WordPress, Blogger, MySpace, Facebook y Twitter entre otros. Juan José Lozano, en Redes sociales, una nueva forma de comunicación, describe:

“Todas estas redes sociales se basan en la “teoría de seis grados de separación” que quiere probar que cualquier usuario en la Tierra puede estar conectado a cualquier otra persona del planeta a través de una cadena de conocidos que no tiene más de 5 intermediarios. Dada esta teoría, las redes sociales tienen un componente viral muy importante, donde cada integrante de la red puede sugerir/invitar a sus contactos a ser parte de esa red, incrementando el grado de proximidad”.

Muros vs URLs
El propio Tim Berners-Lee, creador de la WWW, en un extenso artículo para la Scientific American en diciembre de 2010, critica severamente que los servicios como Google y Facebook minan con una velocidad impresionante el desarrollo libre y abierto de la WWW.

Para los futurólogos empero esta coyuntura es un paso muy preliminar hacia formas más autenticadas y valiosas en la construcción del conocimiento distribuido y la inteligencia colectiva, más allá del medio y la máquina, prevalece el debate que se remonta hasta los orígenes de la computadora personal, sus sistemas operativos y la fabricación y uso de software: propiedad privada o colectiva de la información y el conocimiento que entraña de suyo una revolución económica en ciernes. La reflexión del creador de la WWW alerta sobre el efecto mariposa de las decisiones que se tomen hoy, que pueden llevar a los conocimientos y experiencias creados dentro los muros y murallas de las “redes sociales” o públicamente en los URLs de sitios web provistos con las herramientas que realmente dan sentido de colaboración a una comunidad.

En un enfoque antropológico, Pierre Lévy plantea que

“A nivel de la sociedad se está consolidando un nuevo modo de producción del conocimiento denominado por Gibbons como socialmente distribuido, donde la identificación de los problemas y la investigación dedicada a solucionarlos se hace a través de una compleja interacción entre especialistas, usuarios y otros actores organizados en redes de colaboración”.

El desarrollo de los servicios informáticos de “redes sociales” se condensó en un modelo de negocio basado en el conocimiento de los usuarios y apropiación de sus contenidos para crear un mundo virtual estandarizado y con alto potencial de consumo.

Estas redes se constituyen en un enorme reservorio de información personal de individuos conectados, que es procesada y etiquetada por los propios usuarios en un ambiente altamente estandarizado que alienta el anonimato y facilita la manipulación psicológica basada en un ciber prestigio, que puede ser diseñado y modelado para lograr efectos propagandísticos que incluso pueden llegar al infundio propalado como verdad y la charlatanería.

Los empresarios de las TIC, fabricantes de su propio culto, ponen sello de propiedad intelectual e industrial al trabajo colectivo en herramientas informáticas muy costosas e ineficientes. Esta nueva generación impulsa modelos monopólicos en una ecología de negocios sumamente agresiva. Ya no tienen que invertir mucho en investigación y desarrollo cuando pueden atraer o comprar el conocimiento, el desarrollo y el producto, como la actual situación de MySpace, que está al borde de la quiebra y podrá ser comprada para reinventarla o desaparecerla, cuando hace un par de años era el medio idóneo para “medir” la popularidad en línea de grupos de música independiente.

La docilidad con que los usuarios de Facebook documentan sus vidas con lujo de detalle fotográfico, minuciosamente etiquetado, con nombres, edades, gustos, edades, grupos, preferencias, hábitos, vertidos en bases de datos que en un momento pueden definir la política de una empresa convirtiéndose en una valiosa mercancía de intangibles agregados. La empresa decide unilateralmente la manera en que se consulta, publica y organiza la información; pueden haber cambios importantes en los que las usuarios personas no tienen opinión y generalmente los reglamentos no se leen, y los contenidos, que pueden ser filtrados o censurados, transfiriéndose automáticamente la propiedad intelectual a un sistema cerrado y privado.

En la desterritorialización y la comunicación en tiempo real de los mundos virtuales, con escenarios fluidos de nomadismo simbólico permanente, se recrea en el medio una identidad individual y colectiva despersonalizadas, en el simulacro de una comunidad donde la participación física se ve suplantada por una serie de funciones y roles potenciados por el anonimato en un ambiente fetichizado, altamente viral y cautivo. Sus elementos esenciales cumplen características de una adicción basada en comportamiento condicionado con flujos incesantes pero efímeros de estímulos y símbolos canalizados principalmente al comportamiento y al consumo emocional.

Ante este panorama es estratégico que en las economías emergentes se impulse decididamente los principios éticos de los estándares abiertos y libres para el desarrollo de todo tipo de plataformas, particularmente las que son orientadas al usuario final de las TIC, en la forma de políticas públicas en dos órdenes: 1) la formación de recursos humanos con perfil de desarrolladores de herramientas basadas en web para la administración de contenidos, y 2) la apropiación de las herramientas disponibles en el ciberespacio para crear modos de comunicación propios, basados en la cultura local que sobre todo garanticen el derecho de acceso a la información, como base fundamental de una sociedad basada en el conocimiento.

Notas
(1) La Encuesta en Hogares sobre Disponibilidad y uso de las Tecnologías de la Información reveló que a mayo de 2010, en el país 38.9 millones de personas son usuarios de una computadora y 32.8 millones tiene acceso a Internet. El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), informó que los usuarios de internet registraron un aumento del 20.6% respecto al 2009. En México existen 8.44 millones de hogares equipados con computadora, lo que representa un 29.8% del total de hogares en el país y significa un crecimiento de 13.2% con relación a 2009. INEGI informó que en cuanto a conectividad 6.3 millones de hogares cuentan con conexión a Internet, lo cual representa 22.2% del total en México, lo que implica un crecimiento del 22.9% respecto de 2009.

Referencias bibliográficas

Lévy, Pierre (2004), Inteligencia colectiva, Organización Panamericana de la Salud
Berners-Lee, Tim (2010), Long Live the Web: A Call for Continued Open Standards and Neutrality, Scientific American Magazine, diciembre 2010
Cobo Romaní, Cristóbal y Pardo Kuklinski, Hugo (2007), Planeta Web 2.0. Inteligencia colectiva o medios Fast food. FLACSO, México.

el corazón es una caja de ritmos

Posted in MÚSICA, SOCIEDAD with tags on noviembre 3, 2010 by zewx

documental que presenta el ritmo cardiaco como origen innato del sentido de la música. Pero tmabién en otro lado leí que hay una especie de sentido musical más primitivo que el del ser humano, se llama receptor notch y lo tienen los reptiles.

Me parece un tanto egocéntrico pensar que la música viene del corazón pero veamos, hay muchos valiosos testimonios.

Ve el trailer:

El film completo: en Snagfilms

Sexo y energía – Los arcanos elementales IV / Una visión holística hacia el rescate de los cuerpos.

Posted in SOCIEDAD with tags , , , on diciembre 6, 2008 by zewx

20051126235233-tao-yinyangearth2-1Por Sylvana Dosamantes.

Después de un intenso viaje por tierras exóticas, finalmente estamos de regreso con estas reflexiones, en las que queremos insistir en una perspectiva integral y holística de la sexualidad. Hemos alertado de la cosificación del sexo en la sociedad occidental posmoderna, que tan bien se vende en los medios masivos. (Agradezco los amables comentarios a mis anteriores entregas y espero estar en un cumplimiento más constante y detallado de mis indagaciones).

Entonces y hoy más que nunca enfatizamos la necesidad de voltear hacia la sabiduría oriental, en que el sexo es algo muy diferente a esta abstracción funcional en una estructura social jerarquizada, machista y autoritaria que prevalece en las sociedades del “patio trasero”. En el acto sexual este esquema desvencijado explica muchas de las disfunciones nocivas como la violencia sexual, el maltrato, la disfunción eréctil, la anorgasmia, el sexismo, el machismo, la eyaculación precoz, entre muchas otras. Sí, aunque arruguen la frente, para mí todas estas son disfunciones, en la medida en que no funcionan armónicamente.

Desde el Tao se explica que gran parte de la falta de displacer sexual es explicado por la concepción occidental centrada en la eyaculación masculina como fin en sí mismo, por ser presuntamente agente de la reproducción humana, pero también, un irremediable gasto de energía genésica, algo que parece contradictorio. La educación burguesa conservadora del catolicismo y la ética protestante –igual o más conservadora–, tienen gran responsabilidad en la configuración de cuadros mentales deformados, que encauzan perfiles psicológicos de varios tipos de neurosis, en relaciones de dominación-sujeción, donde la mujer se convierte en un objeto –no sólo sexual–, producto de lento proceso de victimización de género.

Semen para procrear o reserva de energía para el placer.

Copular para la descarga vicaria de emociones [además de escucharse horrible] conduce a relaciones de insatisfacción largamente acumuladas, estandarizadas en estereotipos y rutinas, que tienen que ver con muchos otros hábitos que generalmente tienden a ser nocivos y autodestructivos, en el cumplimiento o no de rígidos roles sociales y econçomicos. Háblese de sedentarismo, alimentación chatarra, consumismo compulsivo, apatía ecológica, egoísmo destructivo, con la cola de un largo etcétera.

Con esta inusual –espero que relevante– disertación para retomar nuestro espacio en este portal, creemos importante contextualizar nuestra cruzada (uy sí) contra la dictadura de la eyaculación, porque la consideramos que forma parte orgánica de la ideología del displacer sexual de nuestra sociedad occidental contemporánea y decadente. Un ethos imbuido en el control moral del esperma hace social y económico lo que debería ser absolutamente individual y erótico, y esa es la diferencia entre las sociedades de Oriente y Occidente en materia de placer y sexualidad.

Claro, todo fundamentalismo religioso o moral, es opresivo aquí y en China. El sexo exclusivo para la reproducción de la especie es un dogma que considera todo lo demás como una aberración, según Ratzinger, el padre Maciel y el cardenal Norberto y pastores de otras religiones.

Pero el onanismo es el onanismo y la venida es la venida. No se requieren sesudas investigaciones para comprobar que la continua descarga de esperma lleva a tal tensión y distensión del sistema muscular del cuerpo y particularmente de la región genital, que llevan al agotamiento, y hacen técnicamente complicado sostener una actividad sexual durante el tiempo necesario para inducir el orgasmo de la mujer.

En la eyaculación precoz queda claro este mecanismo asíncrono entre placer, orgasmo y eyaculación, y el Tao se pregunta que si no hay intención de procrear ¿para qué eyacular si con ello se apaga el deseo y la energía? Claro, y como en otros casos, la que pierde es la mujer, pero también el hombre porque no creo que esté a gusto con momentos brevísimos de poca satisfacción y mucho semen, cuando se puede tener literalmente horas de sexo con mucho placer a cambio de, ¿qué creen? Por supuesto, ahorrar esperma. El macho seguramente ignora que hay orgasmos sin la necesidad de “regarla”.

Que quede claro, la masturbación en sí misma nada tiene de malo, incluso es bastante recomendable en algunos momentos pero –de nuevo– no es necesaria la descarga seminal para el gozo físico, incluso éste.

En fin pasemos la página, demos vuelta a la tortilla como dicen mis amiguis por acá en México, y digamos con san Guillermo Burroughs: “scaping from flesh through sex; the way out is the way through”. Pero la pregunta es: ¿hay en nuestra pareja –y en nosotros mismos– disposición para emprender un cambio radical, no sólo en la vida sexual sino en muchos hábitos en nuestra vida cotidiana? La recompensa es mucho sexo.

Una visión del mundo con el cosmos en el cuerpo

Si creías que la insatisfacción es una problemática exclusivamente sexual, estabas mortalmente equivocado. La plenitud erótica y sexual tiene que ver con una visión del mundo que implica: nutrición, estilo de vida, concepción de nosotros mismos y de los otros, por ello remitimos al título de este artículo: nuestra sexualidad es parte de un todo, de la vida misma, de cómo percibimos e interactuamos con nuestro entorno.

Revisa tus hábitos y pregúntate: ¿conoces tus niveles de colesterol, triglicéridos y glucosa en tu organismo? Esto tiene que ver directamente con tu desempeño en la cama. ¿Haces ejercicio regularmente? ¿Ingieres bebidas embriagantes mínimo una vez por semana? ¿Fumas? ¿Consumes narcóticos peligrosos? ¿Cómo andas de autoestima? ¿Hablas de estos temas con tu pareja sexual? El sexo que practicas ¿es seguro? ¿Es placentero? ¿Te ocupa o te preocupa mijito?, diría mi tía de Jalisco. Muchas de estas respuestas son relevantes para explicar una satisfactoria o pésima vida sexual.

Nos vemos pronto.

Una encuesta nacional cargada de… Drooogas

Posted in SOCIEDAD with tags , , , , on septiembre 26, 2008 by zewx

En días recientes los medios electrónicos de información han dado a conocer los datos preliminares de la Encuesta Nacional sobre Adicciones 2008, realizada por el gobierno federal mexicano, esperada por muchos, ante la creciente intensidad de los saldos de la llamada “guerra” contra el narcotráfico. Ya desde sus prolegómenos se critica que este sondeo adolezca de graves errores y sesgos de origen.

Los datos oficiales:

El titular de la Secretaría de Salud, José Ángel Córdova Villalobos, señaló en una entrevista radiofónica que son preocupantes los resultados preliminares de la Encuesta Nacional de Adicciones 2008, al indicar una mayor exposición de los jóvenes a la droga, particularmente entre 12 y 25 años.

El funcionario hizo hincapié sobre todo en el número de adictos crónicos, que pasó de tres y medio millones en el 2002 a cuatro y medio millones en 2008, lo que representa un crecimiento de 28.9% de aquellos que en algún momento tuvieron contacto con la droga, señaló.

El secretario afirmó que “14.7% de los menores de 18 años que empezaron a fumar pasó a usar marihuana y 16% de quienes empezaron a beber alcohol antes de llegar a la mayoría de edad, usaron drogas ilegales”, y advirtió que el sondeo reveló un aumento en el consumo de drogas entre mujeres, principalmente adolescentes.

La encuesta será liberada entre octubre y noviembre, pero ya desde ahora los preliminares han sido cuestionados, sobre todo por la ausencia de políticas públicas en materia de salud para jóvenes, la falta de alternativas para el tiempo libre y el desarrollo personal.

Por ello presentamos dos entrevistas: la primera del 18 de septiembre, en el programa Enfoque, la opinión experta del analista Sergio Aguayo (mp3). La segunda, en Antena Radio con el experto de la UAM, José Luis Piñeyro (mp3), para no olvidar el contexto de la seguridad pública y narcotráfico, particularmente ante los ataques en Morelia el 15 de septiembre.

Sexo y energía – Los arcanos elementales III. Del retozo al gozo en la armonía de los contrarios.

Posted in SOCIEDAD with tags , , on septiembre 9, 2008 by zewx

Mientras que en la cultura occidental el juego presexual se reduce a su mínima expresión, por lo general, como parte de una convención utilitaria entre dos individuos que buscan el placer como una forma de expedir un excedente de energía genésica-emocional, en el Tao, como en otras metodologías espirituales de Oriente, por el contrario, las dos personas encarnan fuerzas contrarias que se armonizan.

Fuera de todo convencionalismo y lejos de ser un ritual aburrido con incienso y rezos, el Tao del sexo propone un encuentro lúdico en la pareja antes y durante el acto sexual, donde el yin y el yang se solazan en la plenitud de la experimentación erótica. Un encuentro casual en un hotel de paso, una rápida descarga seminal, copular con la culpa en la frente, son prácticas que nada tienen que ver con el concepto de gozo, en la filosofía taoísta. Recomienda, por el contrario, liberarse del tiempo, disponer de un ambiente propiciatorio, a madia luz, con la música adecuada, y entregarse al juego, a retozar sin recato, ni las inhibiciones que rodean los estereotipos y prejuicios del sexo a la manera occidental.

Más allá del placer estrictamente genital orientado a la eyaculación, lo cual resta posibilidades de sano hedonismo, el tao del sexo prescribe la expansión de los sentidos para experimentar todo tipo de goces táctiles, gustativos, olfativos, visuales… Por ello la insistencia de romper con los condicionamientos de un reloj en marcha; para el amor sexual no hay límite de tiempo, éste se dilata en la suspensión de cada caricia, beso, lengüeteo, intercambio salival, en un mapeo intuitivo de los centros erógenos de la piel.

Las técnicas de posicionamiento corporal y dinámica energética que enseña el camino del Tao del sexo, que busca el placer tópico sensorial y no el desahogo eyaculatorio, significa la experimentación amplia de los sentidos como un método placentero y jubiloso para administrar la experiencia del orgasmo, en un proceso que no empieza y culmina como la cópula en Occidente, sino que continúa indefinidamente en cada encuentro.

Como el Tao recomienda practicar con mucha frecuencia el sexo, lo cual hace de cada episodio algo único, diferente, porque es una nueva búsqueda de placer que admite inagotable innovación. Jugar al sexo y explorar mutuamente los cuerpos con despliegue de imaginación seguramente contraviene los principios de la moral judeo-cristiana, pero sus valores decadentes a la vista de todos hoy en día, ponen grilletes al sano y responsable ejercicio de la sexualidad.

Para el Tao no hay complejos ni la doble moral de la herencia victoriana en las culturas occidentales. Para liberar al cuerpo mediante el juego es indispensable aceptarlo como es y disfrutarlo, en interacción con otro cuerpo igualmente liberado. Para el taoísmo es esencial mantener relaciones sexuales constantemente, para enriquecerse de forma mutua en todos los aspectos.

Como en yoga, la respiración es un motor de energía de primer orden, en forma de oxígeno que irriga todas las células y activa el sistema cardiovascular para un intenso jugueteo retozón, con las arterias en máxima alerta de irrigación energética.

Hay que recordar que el acto sexual no concluye con la eyaculación en el Tao, al considerarlo un derroche de energía; por lo tanto la liberación de los cuerpos y del tiempo llega hasta sus últimas consecuencias al recuperarlo cuando la pareja desea, sin la tiranía del semen. Por eso al recuperar el tiempo cotidiano después de un goce que puede ser multiorgásmico, el Tao recomienda a la pareja no separarse, ya que es un instante de extremada sensibilidad, instante propicio para encender la llama de la sensibilidad de los sentidos en alerta para el próximo encuentro.