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Breve historia de la realidad virtual 1950-2016 (tercera parte)

Posted in CIENCIA Y TECNOLOGÍA, informática, Realidad Virtual, SOFTWARE, Uncategorized with tags , , , , on mayo 29, 2017 by zewx

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29 de mayo de 2017. El avance imparable en más velocidad y memoria en los equipos de cómputo en los años 80 del siglo XX sentó las bases para que los programadores y científicos desarrollaran software avanzado de visualización y para finales de esa década ya se disponía de estaciones de bajo costo generadoras de gráficos, con alta resolución y velocidad de procesamiento necesarios abrir el mercado en las computadoras personales y consolas de videojuegos, como puntas de lanza de la industria, dispositivos que también han construido al paso de las siguientes tres décadas la socialización de la interfaz interactiva y cultura estética que actualmente ha rebasado con mucho a las comunidades de gamers, con la decisiva expansión a otros segmentos del mercado, que ha permitido el flujo de inversiones para el lanzamiento en 2016 de diversos productos que han madurado durante décadas en los laboratorios científicos.

Hoy en día la realidad virtual se dirige a cambiar la manera en que interactuamos y controlamos las computadoras, aunque hasta el momento se desconoce su impacto a largo plazo: si la RV estará en hogares, escuelas y trabajos, si la inmersión personal será la forma en que se verán las películas y el video en general, y se experimentará la música, el arte, con una cantidad indefinida de aplicaciones posibles en diversas áreas del conocimiento y la dinámica socioeconómica.

Lo único que se sabe cabalmente de esta plataforma es que crecerá su uso en los próximos años, y al mejorar y abaratarse los productos de hardware, software, y por tanto la variedad de contenidos, probablemente cada vez tendrá más presencia en diferentes aspectos de nuestras vidas cotidianas, y el único límite es la imaginación.

No puede soslayarse la necesidad de un análisis crítico sobre los efectos que tendrá en el mediano y largo plazo en la percepción y configuración neuronal, y en la información que los sistemas obtendrán de la interacción humano-máquina, que abre una importante interrogante en la privacidad por los usos que se den a los datos obtenidos de las emociones y reacciones derivadas de la exposición a estas tecnologías.

Breve historia de la realidad virtual 1950-2016 (primera parte)

Posted in CIENCIA Y TECNOLOGÍA, Realidad Virtual, SOFTWARE with tags , , , on febrero 2, 2017 by zewx

por z kevorkianthl9uyjpbx

Introducción

La millonaria inyección de capital en el desarrollo de la Realidad Virtual (VR por sus siglas en ingés) permitió que 2016 fuera el año de la presentación en sociedad de los dispositivos para el mercado de consumo, como el Oculus Rift, Vive/Valve, Playstation VR Sony y Samsung gear VR, Google daydream, pero hay muchos otros visores que confirmaron los pronósticos de la agencia especializada Deloitte Global en el sentido de que la RV vendería sus primeros mil millones de dólares en 2016, con $700 millones en ventas de hardware y el resto en contenidos. Se espera desarrollo de múltiples aplicaciones para empresas y consumidores pero en la mayor parte de la actividad comercial se enfoca en videojuegos. Se estiman ventas de alrededor de 2.5 millones de headsets y 10 millones de juegos vendidos.

visor-1Una vez que salieron al mercado inició la consabida carrera por el abaratamiento y mejoramiento de los aparatos, y aunque siguen siendo poco accesibles para el consumo masivo, en poco tiempo (estimado de 3 años) podría asegurarse que cada casa tendrá al menos uno de estos poderosos transportadores a una infinidad de aplicaciones de mundos virtuales, que hoy se acomoda en el perfil de los videojuegos pero que tendrá un fuerte impacto en la generación de contenidos de todo tipo, desde el entretenimiento hasta la educación.

Pero hay múltiples preocupaciones que atosigan a los propios desarrolladores y especialistas, por los cambios a nivel ontológico y psicológico que conlleva el uso las tecnologías de inmersión, las nuevas narrativas y posibilidades a la vuelta de la esquina, pero sobre todo inquieta el efecto físico-sensorial de la inmersión, llamado “motion sickness”, kinetosis, es decir el mareo que se experimenta, y que para muchos es intenso, pero también debe ponerse máxima atención a las consecuencias del escaneo y registro de los gestos y emociones del usuario, oro molido para los demiurgos del marketing y grave tema para la privacidad de las personas.

Este artículo, en varias entregas, se propone explorar los orígenes tecnológicos de la Realidad Virtual, y aunque se trata de una tecnología desarrollada en las últimas décadas, sus raíces antropológicas podrían rastrearse hasta el corazón mismo de la imaginación del ser humano en la creación de realidades alternas, que podría remontarse hasta las cuevas de Altamira.

Pioneros y mavericks. Los años 50.

od-bj507_vrfilm_fr_20160303125122En los años 50 del siglo XX se observa una confluencia de las telecomunicaciones con las tecnologías para la generación de gráficos por computadora, escenario propicio en que personajes como el ingeniero en radares de EUA, Douglas Engelbart, propusieran convertir los lenguajes informáticos en representaciones gráficas, como herramientas para la visualización digital, ideas ignoradas en los años 50 pero que en la siguiente década se socializaron y empezaron a construirse.

Al hacerse accesibles las primeras computadoras basadas en transistores en lugar de bulbos se creó la sinergia necesaria para la fabricación de equipos cada vez más amigables, hasta la llegada de las computadoras personales cuando se allanó intensamente el camino para un uso amplio y desarrollo indetenible de aplicaciones y procesadores más eficientes de gráficos generados por computadora, 2D, modelado 3D, animación y más tarde la conjunción de tecnologías que dieron lugar al desarrollo de la realidad virtual.

Los radares para sistemas de defensa fueron los primeros simuladores de datos en “tiempo real”.

Diseñadores y científicos trabajaron aceleradamente en modelos avanzados de modelado por computadora para expresar múltiples conjuntos de datos como imágenes y simulaciones.1_ianfewyzisge2lzahrdata

En 1962 Ivan Sutherland desarrolló una pluma de luz con imágenes trazadas en una computadora y creó el primer programa de diseño, el Sketchpad, y abrió el camino para que los diseñadores industriales crearan modelos y planos de automóviles, ciudades y productos industriales diversos.

Uno de los antecesores más influyentes de la realidad virtual fueron los simuladores de vuelo en las postrimerías de la segunda guerra mundial y hasta los años 90. Proceso en el cual los complejos militares e industriales destinaron millones de dólares al desarrollo de tecnología aeronáutica para simular los vuelos de aviones y después tanques y buques, sumándose a la tendencia de desarrollo tecnológico de origen militar.

Derecho a la información y brecha tecnológica / 1

Posted in CIENCIA Y TECNOLOGÍA, CULTURA, SOFTWARE with tags , , , , on diciembre 9, 2011 by zewx

Uno de los principales argumentos que han acompañado al desarrollo de las tecnologías de información y comunicación (TIC) plantea que se trata de un instrumento paradigmático, clave para la conformación la sociedad del conocimiento, previo paso por la sociedad de la información, que vendría gestándose desde hace varias décadas, desde que la computadora se hizo personal. En contraste con este supuesto casi místico, la retórica filotecnológica no aplica para los países atrasados y con serios rezagos en la distribución de la riqueza, con mucha pobreza y poca educación, como México.

De esta dialéctica entre los deseable y lo posible, más que una oportunidad histórica de cambio y avance social cuyo único parangón sería la invención de la imprenta, significa una circunstancia paradójica –por decir lo menos, sin ser alarmistas–, si concedemos algún crédito a quienes hace una década decían con optimismo que los países emergentes tenían la disyuntiva de aprovechar sólo lo mejor y más avanzado de la experiencia de prueba-error de las naciones desarrolladas en desarrollo tecnológico.

A diez años de distancia, estos postulados distan mucho de asemejarse a la realidad, cuando en los países “emergentes”, algunos como la India llevaron este potencial a su mejor expresión, pero en otros la brecha se aprecia más compleja y profunda, al adoptarse de una manera desproporcionada las peores prácticas en el aprovechamiento de las TIC –en primer lugar falta de políticas públicas y programas nacionales de alfabetización digital–, que hoy campean en los usos generalizados de individuos y organizaciones que –con emblemáticas excepciones–, precisamente nos dan parámetros observables para la reflexión académica transdisciplinaria.

A manera de introducción de una serie de piezas editoriales pensadas para motivar la discusión y el diálogo de estos importantes temas, en muchos sentidos estratégicos para el desarrollo de los modelos de conocimiento implicados en la adopción de las TIC, en  permanente transformación, proponemos algunos elementos que ayuden a perfilar un análisis colectivo.

 

La democratización de los medios de comunicación en las redes electrónicas, y la llamada “revolución digital” en el ámbito de una cultura globalizada, partiría de un axioma dual: libre acceso a la información, que requiere de dos condiciones para cumplirse: que la información esté disponible sin restricciones, y que el usuario cuente con los medios para obtenerla. Sin embargo en el origen de la ecuación está su contradicción, al obviar el uso de las comunicaciones mediadas por computadora, en el proceso acelerado de fusión de las computadoras y las telecomunicaciones, que incluso sorprendió mal parado al propio Bill Gates, que en un principio no creyó en Internet y después enmendó su error con su famoso libro La supercarretera de la información y las inversiones trogloditas para lanzar Explorer, al comprender el inconmensurable potencial económico del ciberespacio.

Según los apólogos de la Nueva Economía, editores de publicaciones emblemáticas como Wired, como el autor del libro Out of control, Kevin Kelly, que advirtieron que las grandes transformaciones serían inevitables, imparables, incluso violentas (Alvin Toffler en Cambio de poder) pero que a la larga harían del ciudadano común un ser más propenso a ser inteligente, lector y productor en potencia de conocimientos, con un acceso libre a la información, ergo, al conocimiento, con una serie de artefactos y servicios “inteligentes”, desde hogares automatizados hasta banca electrónica, donde el teléfono celular transitaría de la simple telecomunicación móvil, a ser una especie de control remoto de nuestras vidas digitales, hoy conceptos que deben revisarse, por supuesto, en tanto que su aplicación, aunque el futuro nos alcance a cada segundo, dista mucho de ser homogénea, e impone una brecha económica y cultural aún más formidable que la que nos tenía encerrados en el “tercer mundo”.

La industria está de plácemes dispuesta a hacer negocios multimillonarios basados en un nuevo y “definitivo” auge en la masificación de la computadora, ahora anidada en dispositivos de telecomunicación personal de banda ancha. Las millonarias ganancias se siguen basando, por un lado, en la obsolescencia planificada, una práctica de filosofía empresarial heredada y mejorada de la era industrial de los electrodomésticos, exportada ahora a las industrias del hardware y software de computadoras y dispositivos móviles, con una cadena productiva que no tiene fin, al contrario, se beneficia de la sustitución de aparatos que caducan por la emergencia de nuevos modelos, fetichizados en agresivas campañas de mercadotecnia viral, independientemente de que los productos sean de muy buena, mediana y hasta mala calidad, porque ante la velocidad de la cadena de producción, no hay lugar ni tiempo para la crítica. Esta práctica de mercado abarca la producción de software comercial, que “corre” de forma simbiótica en la categoría propietaria de los derechos y licencias de uso, que el consumidor final desconoce y no tiene otro remedio que aceptar.

En el curso se ha integrado un impresionante mercado compartido entre tecnologías digitales personales y corporativas y las telecomunicaciones de última generación 3G-4G (desde la variedad de iPhones y iPads en la historia reciente de Apple, hasta la malhadada leyenda negra del Windows Vista), ya que hay poca oportunidad para la crítica especializada oportuna, antes de la adopción masiva, a veces tensada hasta la histeria colectiva, en la estampida fanática de cada lanzamiento, desde Beijing hasta Los Angeles (1).

Internet: vástago rebelde y amorfo de la posmodernidad.

Con más de sesenta años de historia del cómputo en México, la globalización trajo consigo a un hijo prodigioso pero rebelde, llamado Internet, creado en los sótanos militares de la “guerra fría”, finalmente presentado en sociedad en los años 70 del siglo pasado, se lo fueron apropiando, primero los científicos académicos, luego las tribus tecnófilas posthippies, y finalmente los adolescentes del milenio, en un no tan largo proceso de socialización, que debe mucho a la comunidad hacker original, que también se ha transformado sustancialmente en el camino; algunos mantuvieron su espíritu libertario de altruismo radical, y que hoy son responsables tanto de la filosofía y logros del software libre, como de intrusiones a sistemas informáticos en nombre de las más diversas causas y banderas, y hasta creadores de virus y malaware.

Muchos otros se mudaron de la noche a la mañana de lóbregos cuartuchos de cocheras y azoteas, a los edificios futuristas del “valle del silicio”, con tantos millones de dólares en cada bolsillo como para fundar imperios multinacionales y decidir en parte la ruta de esta voraz entelequia llamada cibrespacio, en el cual habitan hoy en día 2 mil millones de personas de todos los países del mundo y que, según el cristal con que se mire, serían la semilla de una ciberciudadanía en proceso de formación hacia la sociedad del conocimiento, con capacidad de ubicuidad global pero arraigado corazón hiperlocal, o triste y sencillamente la formación del mercado más grande nunca soñado por los más afiebrados capitalistas.

LA WWW: Caja digital de Pandora y su gemela 2.0

La emergencia de la WWW a mediados de los 90, llevó en una década al primer gran signo de alerta, cuando miles de negocios florecieron o se mudaron a la Red en una fiebre del “oro digital”, que terminó en la infausta burbuja de las empresas “punto com” que explotó como agria bienvenida al siglo XXI, con una fuerte dosis de cruda realidad, nada virtual, sino eminentemente social, porque  muchos proveedores esperaban una curva de aprendizaje-consumo también a velocidad telemática, pero con las viejas estructuras y lógica de los consumidores cautivos en mundos cerrados como America On Line, cuyo modelo de tecnología Push fracasó escandalosamente, y que hoy vuelve por sus fueros con sus hijos y nietos super carismáticos como son los servicios de Facebook y Twitter, con un rostro chamaco, más amigable y “abierto”, que habla idiomas nativos porque los nativos son invitados gratis, sin que esto deje de ser un millonario negocio transnacional.
Al igual que Google y su asombroso y cada vez más “inteligente” sistema de búsqueda, de información, conocimiento y geolocalización, estos emporios del ciberespacio se ganaron la lotería gracias a la entusiasta y diligente contribución de todos y cada uno de nosotros, que enriquecemos este sistema cada vez que lo usamos, y que aprende con cada tecla que apretamos, en cada trozo de información que enviamos por correo electrónico, sea fotografía, información personal, intimidades o banalidades, porque no hay coma o punto que no se guarde en los servidores de estas empresas, cuya ubicación física es secreto corporativo.

Después de la “burbuja” de fin de siglo, lo que aprendieron los gigantes de las telecomunicaciones digitales fue que los entonces nuevos medios electrónicos en red llegaron para quedarse, por una sencilla razón, propiciaron exponencialmente la creación de comunidades virtuales, sólo habría que esperar un poco de tiempo para regresar con esas grandiosas ideas de los mundos virtuales, incluidos por supuesto enormes “malls” y pasatiempos de inmersión, donde las llamadas “redes sociales”, son el último grito de los hábitos de consumo, ahora en redes móviles que importan los servicios on-line incluidos Facebook y Twitter, y el megamashup llamado Google, son monarcas de la Web desde hace varios años, hoy presentes de manera incisiva los modelos de comportamiento en el mercado simbólico del cine y la televisión, y en un corto periodo de tiempo han posicionado modelos de negocio que hasta hace unos años eran sólo posibles en teoría, y por primera vez generan utilidades a partir de la administración de bases de datos construidas a partir de la arquitectura colaborativa para los usuarios de Internet, lo cual garantiza una multiplataforma de publicidad y empuje de productos y servicios que acompañan al cibernauta en cada acción que lleva a cabo según sus hábitos de navegación y sus gustos personales.

Sirva esta vertiginosa revisión para situarnos en la actualidad en que se presenta una gran disparidad entre el valor potencial de la red y la real capacidad de acceso individual, cuando la banda ancha se convierte en un factor decisivo, y al mismo tiempo en un bien que se encarecen países como México, donde curiosamente vivimos un momento similar al entusiasmo de los primeros años de la WWW, ahora gracias a la explosión de la Web 2.0, que supuestamente traería de la mano la democratización definitiva de Internet, antes de que nos diéramos cuenta, en un par de años, los grandes corporativos mediáticos vieron una oportunidad de oro para montarse en una plataforma aparentemente idónea para sus intereses, en la lógica de los medios masivos, por no mencionar las “estrategias de redes sociales” de la comunicación social de los gobiernos, convertida en una válvula de escape más que en una comunicación interactiva con los ciudadanos.

Y a todo ello, ¿dónde quedó el proyecto social, libre y abierto, de la información y el conocimiento para todos? La brecha tecnológica se vuelve cultura, histórica, cuando se asimila un conocimiento en el momento en que comienza a ser obsoleto, como es la de por sí rezagada producción de contenidos y conocimientos nativos para consumirse on-line, pero que resultan incompatibles con la movilidad que hoy representa el uso de dispositivos personales móviles, iniciativas que resultan irrisorias comparadas con las millonarias inversiones en aplicaciones de uso comercial.

Sirva esta apretada síntesis para proponer una serie de reflexiones encaminadas al diálogo transdisciplinario

Si hay algo que caracteriza al mercado de las telecomunicaciones es que la velocidad de su desarrollo y expansión transforma a su paso modelos sociales, culturales y evidentemente la forma en que se informan y comunican las personas y cómo esa comunicación influye en su vida cotidiana, en sus comportamientos, desempeño académico y profesional y hasta sus hábitos, ocio y hábitos patológicos.

La antítesis del optimismo tecnológico que es parte indispensable del motor mercadotécnico de la industria tiene que ver con los números mismos que la sustentan y en el caso de México es más que emblemático, en vías de convertirse en un síndrome estructural, si se observa que el crecimiento de este segmento de la economía crece 20 por ciento en el país, frente a un raquítico PIB de menos de 3 por ciento, que se estima para cerrar 2011, pero no precisamente porque el sector sea ejemplo de dinamismo, porque este crecimiento desproporcionado se debe principalmente a la altísima concentración del sector, y las prácticas monopólicas que acaparan un mercado en expansión principalmente de la telefonía celular, que se ha convertido en un servicio de  primera necesidad ante los altísimos costos tarifarios y de instalación de telefonía fija. (2)

Los líderes del mercado en franca “guerra” por los usuarios de múltiples servicios que cada vez se distribuyen más a través de la telefonía móvil, sobrepasan con mucho la capacidad de los órganos reguladores del Estado, en este caso la Comisión Federal de Telecomunicaciones (COFETEL), durante años paralizada por los poderes económicos dominantes, y cuyo “activismo” reciente se politiza y los nuevos actores favorecidos por la convergencia, ponen un campo minado que indefectiblemente lleva a tribunales y que al final del día implica parálisis institucional a costa, como siempre, de los ciudadanos y los usuarios, que se ven sometidos a las políticas leoninas de las empresas en la contratación de servicios fetichizados en la mercadotecnia, como paradigma de velocidad “vertiginosa” y acceso “total”, siendo en realidad pocas opciones, de mala calidad, caros y plagados de abusos en la “letra chica”.

Un ejemplo reciente en el país es el del abusivo redondeo por minuto en la telefonía celular, que se impuso durante años a los usuarios, ahora escandaliza a los legisladores, curiosamente cuanto entran otros poderosos actores con gran apetito por este jugoso pastel que se llama triple play, y cuádruple play si se agregan las telecomunicaciones móviles multimedia de banda ancha, tan mítico como el tesoro de Moctezuma.

Aunque esta disparidad se asemeja a la situación de muchos otros países en el mundo, el caso mexicano reviste especial problemática y ofrece en el plazo inmediato particulares visos de urgencia (3).

En busca de un mapa claro de la problemática podemos partir de cuatro coordenadas transversales, que responden a fenómenos estructurales y coyunturales que lo componen:

1) El uso de las TIC como nuevo umbral-referente del acceso al conocimiento.

2) El derecho a la información en la era digital, y la legislación que rige en el país.

3) Concentración monopólica de la industria-mercados.

4) La indigencia y el analfabetismo digital.

Un eje transversal, que da una dimensionalidad particular al problema, es la inteligencia colectiva potencial inscrita en el acceso a la Web 2.0 y en particular en la plataforma móvil, que da al usuario no sólo acceso a la información mundial, sino capacidad de generar contenidos y opinión, y a la larga influir en las decisiones económicas y políticas.

A mediados de la presente década se propuso este concepto como una especie de “tierra prometida” para los cibernautas, y que nos proponemos analizar en las siguientes entregas, teniendo en cuenta que este segundo auge libertario en la WWW se base, principalmente, en el consumo de banda ancha.

NOTAS:

(1) Según Hamadun Touré, de la Unión internacional de telecomunicaciones (UIT), en el año 2000 la cantidad de personas que ocupaba un teléfono eran cercana a los 500 millones, lo que en el 2011 llegó a los más de 5 mil millones. A principios del año 2000 había en el mundo solamente 250 millones de usuarios de Internet, cifra que llegó a 2 mil millones de usuarios en 2011.

(2) La Encuesta en Hogares sobre Disponibilidad y uso de las Tecnologías de la Información reveló que a mayo de 2010, en el país 38.9 millones de personas son usuarios de una computadora y 32.8 millones tiene acceso a Internet. El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), informó que los usuarios de internet registraron un aumento del 20.6% respecto al 2009. En México existen 8.44 millones de hogares equipados con computadora, lo que representa un 29.8% del total de hogares en el país y significa un crecimiento de 13.2% con relación a 2009. INEGI informó que en cuanto a conectividad 6.3 millones de hogares cuentan con conexión a Internet, lo cual representa 22.2% del total en México, lo que implica un crecimiento del 22.9% respecto de 2009. http://www.inegi.org.mx/Sistemas/temasV2/Default.aspx?s=est&c=19007

(3) El promedio de suscripciones de banda ancha inalámbrica en los 34 países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) es de 41.6%, donde Corea ocupa el primer sitio con 89.9% y México el último con sólo 0.5%. Fuente: CN Expansión: http://www.cnnexpansion.com/tecnologia/2011/06/23/mexico-desconectado-de-la-banda-ancha

Nicho Aural: una apuesta decidida por lo experimental en música y arte sonoro y visual / Entrevista con Eric Namour

Posted in CULTURA, MÚSICA, SOFTWARE with tags , , , , , , , on marzo 14, 2011 by zewx

La primera impresión al conocer a Eric Namour y platicar con él es que estamos ante un emprendedor de optimismo que contagia, que puntualiza sus palabras con enfático ademán e inspira seguridad y dinamismo; parecería que hablamos con alguien que tiene todo preparado y bajo control, “estamos listos desde hace seis meses”, es lo primero que me dice.

A pesar de que lleva poco tiempo en México y no conoce a fondo a los públicos y los mecanismos de gestión institucional, encabeza con sensibilidad y experiencia este programa piloto, Nicho Aural (programa #1 / #2 / #3. Productor y promotor con intensa actividad en Europa, y en particular últimamente en Londres, se integró en el diseño de la programación primero en el festival Radar de ediciones anteriores, y ahora dentro de Aural, como un núcleo duro de experimentación sonora y visual en el seno del las actividades como parte del Festival de México FMX 2011.

Como lo dijo Eric sin ambages, se trata de una propuesta piloto, es decir, que de alguna manera está a prueba, y tendrá en esta primera edición de Aural, una importante oportunidad para analizar el modelo de curaduría, que no se limita a presentar personalidades destacadas en el la música experimental de estilo libre, la improvisación, la música experimental, el arte sonoro y el ruido, sino que también se enriquece con talleres, conferencias, diálogos en mesas redondas y proyecciones, que dan sentido integrado en un circuito que propone una destacada exposición de lenguajes distintos, intercambios y exploraciones, trabajos y trayectorias de variada procedencia.


Es entonces una apuesta por una curaduría por el riesgo, la exploración de una paleta tan amplia desde el paisaje sonoro, el collage analógico, el ruido desde los temperamentos creativos personales y la sinergia entre músicos y artistas que con gran fuerza propositiva participan en una serie de actos y encuentros únicos en su factura y originalidad.

La propuesta tiene una solidez incuestionable que van de la escuela británica de Evan Parker y John Edwards, el virtuosismo posmoderno del percusionista Chris Corsano, la chamanería sonora-zen de un Germán Bringas en la improvisación y free jazz (director de Jazzorca Café y Jazzorca Records); Manrico Montero, de Mandorla Records, ambos mexicanos de distintas generaciones y profundidades temperamentales, que comparten cartel con Greg Kowlsky, Kan Mikami, Alan Licht, los también mexicanos Juanjosé Rivas y Mauricio Valdés, Mattin, de España, entre otros, con un multi-jam tremendo de clausura el domingo 20 de marzo. (Ver programación e información completa del Nicho Aural).

No puede eludirse sin embargo la realidad concreta en que se propone la producción de este tipo de experiencias para los públicos seguidores y nuevas generaciones de escuchas que se acercan, y enseña en primera instancia, que el financiamiento puede ser lo más complicado, y lo ha sido durante muchos años en México para este nicho de manifestaciones que cuentan con una importante plataforma de reconocimiento y consumo a nivel internacional pero pocos presupuestos, que tarde o temprano condicionan la amplitud de la producción, situación que obliga a considerar son seriedad si pueden o no ser gratuitos los conciertos y presentaciones y, aunque es parte de otro tema, es claro que el valor que la audiencia confiere a estos festivales debe repercutir en factores tan importantes como la propia calidad de la curaduría como es el caso del Nicho Aural, el financiamiento de una plataforma estable y amplia de artistas talleristas y conferenciantes, hasta la remuneración justa de los artistas extranjeros y nacionales y, por qué no, subproductos como dvds, talleres permanentes, etcétera.

La falta de un apoyo institucional consistente y más comprometido en distintas competencias (diplomáticas, culturales, de políticas públicas), condiciona en parte el criterio de la curaduría para la contratación de talento de Europa y Asia que en algunos casos puede resultar materialmente incosteable. El éxito probable de este ejercicio de experimentación en la propuesta misma, con un público heterogéneo que si bien es limitado, es un nicho importante de varias generaciones, sensible y bien informado, que dará sin duda el impulso y peso a futuras producciones y al mismo tiempo contribuir al reconocimiento e inclusión del talento nacional y sudamericano.

Larga vida a la Web: un llamado a la continuidad de los estándares abiertos y la neutralidad.

Posted in CIENCIA Y TECNOLOGÍA, SOFTWARE with tags , , , , , , , , , on marzo 4, 2011 by zewx

Autor: Tim Berners-Lee / CERN

Traducción: Alfonso Esparza

Corrección de traducción: Lorenza Sánchez

Del original en inglés: Long Live the Web: A Call for Continued Open Standards and Neutrality

Publicado originalmente en American Magazine, diciembre 2010

La Web es crítica no meramente para la revolución digital sino para nuestra continua prosperidad –e incluso nuestra libertad. Como la democracia misma, necesita ser defendida.

La World Wide Web cobró vida en mi escritorio en Ginebra, Suiza, en diciembre de 1990. Consistía en un sitio web y un navegador-visualizador, que resultaba estar en la misma computadora. Este sistema simple demostraba un concepto profundo: que cualquier persona podía compartir información con cualquiera otra, en cualquier lugar. Con este espíritu la Web se expandió desde la base hacia arriba. Hoy en su vigésimo aniversario, la Web está ampliamente integrada en nuestras vidas cotidianas. Damos por hecho que siempre estará allí, en cualquier instante, como la electricidad.

La Web evolucionó en una poderosa y ubicua herramienta porque fue construida en principios igualitarios y debido a que miles de individuos, universidades y compañías han trabajado, de manera independiente y en conjunto como parte del World Wide Web Consortium (3WC) para expender sus capacidades basadas en esos principios.

La Web como la conocemos, sin embargo, se ha visto amenazada. Algunos de sus habitantes exitosos han comenzado a claudicar de estos principios. Grandes sitos de redes sociales han amurallado la información de sus usuarios del resto de la Web. Los proveedores de Internet inalámbrico han sido tentados a hacer más lento el tráfico de sitios web con los que no han amarrado tratos. Los gobiernos –totalitarios y democráticos– monitorean los hábitos de los usuarios, poniendo en riesgo importantes derechos humanos.

Si nosotros, los usuarios, permitimos que procedan sin ser revisadas estas y otras tendencias, la Web podría desmembrarse en islas fragmentadas. Podríamos perder la libertad de conexión con cualquier sitio Web que deseemos. La epidemia podría extenderse a teléfonos inteligentes y tabletas, que son también portales a la vasta información que ofrece la Web.

¿Por qué habría de interesarte? Porque la Web es tuya. Es un recurso público del cual dependen tú, tu negocio, tu comunidad y tu gobierno. La Web también es vital para la democracia, un canal de comunicación que hace posible una continua conversación mundial. La Web es hoy más relevante para la libertad de expresión que cualquier otro medio. Contribuye a la era de las redes digitales con principios establecidos en la Constitución Política de EE.UU., la Carta Magna británica y otros importantes documentos: la garantía de no ser espiado, filtrado, censurado o desconectado.

Sin embargo la gente parece pensar que la Web es como parte de la naturaleza, y si empieza a espesarse, bueno, son de esas cosas que pasan y nada se puede hacer. No es así. Nosotros creamos la Web al diseñar protocolos de computadora y software; este proceso está completamente bajo nuestro control. Nosotros elegimos las propiedades que deseamos que tenga o no tengan. De ninguna manera está terminado (y ciertamente no ha muerto). Si queremos indagar lo que está haciendo el gobierno, observar lo que los grandes corporativos están haciendo, percatarnos de las reales condiciones del planeta, encontrar una cura a la enfermedad de Alzheimer, sin dejar de mencionar compartir nuestras fotos con los amigos, nosotros el público, la comunidad científica y la prensa debemos asegurarnos de que los principios de la Web se mantengan intactos –no sólo para preservar lo que hemos ganado sino también beneficiarnos de los grandes avances que están por venir.

Universalidad es el fundamento

Hay numerosos principios clave para asegurarnos de que la Web sea aún más valiosa. El principio de diseño primario que subyace en la utilidad y crecimiento de la Web es la universalidad. Cuando se crea un vínculo éste puede enlazarse con cualquier cosa. Eso quiere decir que las personas deben tener la posibilidad de publicar cualquier cosa en la Web, sin importar el tipo de computadora que tenga, el software que use o el lenguaje humano que hable y sin importar si tiene conexión inalámbrica o cableada. La Web debe ser accesible a personas con discapacidades. Deba funcionar con cualquier tipo de información, ya sea un documento o una fuente de datos o información de cualquier calidad –desde un simple “tweet” a un ensayo académico. Y debe ser también accesible desde cualquier clase de equipo que se conecte a Internet: fijo o móvil, de pantalla pequeña o grande.

Estas características podrán parecer obvias, de auto-mantenimiento o simplemente de poca trascendencia, pero son las causas de que el próximo sitio Web de éxito o la página web del equipo de fútbol local simplemente aparezca en la Web sin dificultad alguna. La universalidad es de gran demanda, para cualquier sistema.

La descentralización es otra importante característica del diseño. No se necesita solicitar aprobación de ninguna autoridad central para agregar una página o un hipervínculo: lo único que hay que hacer es usar tres simples protocolos estándar: escribir una página en formato HTML (Lenguaje de Marcado de Hipertexto), nombrarlo de acuerdo con la convención de nomenclatura de URI, y colocarla en Internet utilizando el HTTP (Protocolo de Transferencia de Hipertexto). La descentralización ha hecho posible una expansión de la innovación y lo seguirá haciendo en el futuro.

El URI es la clave de la universalidad. (Originalmente yo le puse URI al esquema de nomenclatura, por Identificador Universal de Recursos; actualmente conocido como URL, por localizador de recursos “uniformes”). Permite seguir cualquier vínculo, independientemente del contenido al que lleve o quien lo publique. Los vínculos convierten los contenidos de la Web en algo de mayor valor: un espacio interconectado de información.

Recientemente se han esgrimido numerosas amenazas a la universalidad de la Web. Las compañías de televisión por cable que venden conectividad a Internet están considerando si limitan a sus usuarios a descargar únicamente sus mezclas de contenidos de entretenimiento. Los sitios de redes sociales presentan una clase diferente de problemas. Facebook, LinkedIn, Friendster y otros, típicamente ofertan valor al capturar la información que publicas: fecha de nacimiento, correo electrónico, domicilio, gustos y vínculos que indican quién es amigo de quién y quiénes están en cada fotografía.

El sitio ensambla estos bits de información en grandes bases de datos y re-usan la información para proveer un servicio de valor agregado –pero sólo dentro de sus sitios. Una vez que ingresas tus datos en alguno de estos servicios, no puedes usarlos fácilmente en otros sitios. Cada sitio es un silo, aislado de los otros. Sí, las páginas de tu sitio están en Internet pero no tus datos. Se puede acceder a una página Web acerca de una lista de personas que has creado en un sitio, pero no se puede enviar esa lista o elementos de ésta a otro sitio.

El aislamiento se presenta porque cada fragmento de información no tiene una URI. Las conexiones entre los datos existen sólo dentro del sitio. Entonces mientras más se entra más se es encerrado. Tu sitio de red social se convierte en una plataforma central –un silo cerrado de contenido, que además no te permite tener un control total de la información existente. Mientras más se extiende el uso de esta arquitectura, más se fragmenta la Web, y menos disfrutamos de un solo espacio universal de información.

Otro de los riesgos es que un solo sitio de redes sociales –o un solo motor de búsqueda o un navegador– crece tanto que se convierte en monopolio, que tiende a limitar la innovación. Como ha sucedido desde que empezó la Web; la continua innovación de sus orígenes podría ser la mejor prueba y balance en contra de cualquier compañía o gobierno que trate de debilitar la universalidad. GnuSocial y Diaspora son proyectos en la Web que permiten a cualquiera crear su propia red social desde su propio servidor, conectando a cualquiera desde cualquier otro sitio. El proyecto Status.net que administra sitios como identi.ca te permite operar tu propia red de Twitter, pero sin la centralización de Twitter.

Los estándares abiertos conducen a la innovación

Permitir que cualquier sitio se enlace con otros es necesario pero no suficiente para una Web ampliamente desarrollada. Las tecnologías básicas de Web que los individuos y compañías necesitan para desarrollar poderosos servicios deben estar disponibles gratuitamente, sin regalías. Amazon.con, por ejemplo creció como una enorme librería en línea, después tienda de discos y después tienda de toda clase de artículos, porque tiene un acceso abierto y gratuito a los estándares técnicos en los cuales la Web opera. Amazon, como cualquier otro usuario pudo utilizar HTML, URI y HTTP sin pedir permiso a nadie y sin tener que pagar. De igual manera, fue capaz de hacer uso de las mejoras a dichos estándares desarrollados por la World Wide Web Consortium, permitiendo a los usuarios llenar un formato electrónico, pagar en línea, valuar los bienes que ha comprado, etcétera.

Al decir “estándares abiertos” me refiero a estándares que puedan involucrar en el diseño a cualquier experto comprometido, y que han sido calificados como aceptables, que están disponible gratuitamente en la Web y que están libre de regalías (no requiere pago) para usuarios y desarrolladores. Los estándares abiertos, libres de regalías que son fáciles de usar crean la diversa riqueza de los sitios Web desde los grandes nombres como Amazon, Craigslist y Wikipedia hasta oscuros blogs escritos por adultos aficionados y hasta videos caseros publicados por adolescentes.

Apertura significa también que puedas crear el sitio Web o tu propia empresa sin la necesidad de aprobación alguna. Cuando la Web empezó, no tuve que pedir permiso ni pagar regalías para utilizar los estándares abiertos de Internet como los bien conocidos TCP (protocolo de control de transmisión) y el protocolo de Internet IP. De manera similar, la política de patentes libre de regalías del Web Consortium establece que las compañías, universidades e individuos que contribuyan al desarrollo de un estándar deben aceptar que no cobrarán a ninguna persona que utilice dicho estándar.

Los estándares abiertos libres de cargos no impiden que un individuo o una compañía puedan desarrollar algún blog o programa para distribuir fotografías y cobrar por su uso. Está permitido. Incluso puedes pagar por el servicio si consideras que es “mejor” que otros. El punto es que los estándares abiertos incluyen diversas opciones, gratuitas o no.

De hecho, muchas compañías invierten en el desarrollo de extraordinarias aplicaciones precisamente porque confían en que las aplicaciones funcionarán para cualquiera, independientemente del equipo de cómputo, sistema operativo o proveedor de servicio de Internet que utilicen –todo esto es posible por los estándares abiertos de la Web. La misma confianza motiva a los científicos a emplear miles de horas desarrollando increíbles bases de datos que pueden compartir información sobre proteínas, digamos, en busca de la cura para una enfermedad. Esta confianza impulsa a los gobiernos como los de Gran Bretaña y EE.UU. a colocar cada vez más datos en línea para que los ciudadanos puedan examinarlos y contribuir a que el gobierno sea cada vez más trasparente. Los estándares abiertos cultivan una portentosa creatividad, alguien puede usarlos de maneras que nadie imaginaría. Descubrimos eso en la Web todos los días.

En contraste, no usar estándares abiertos crea mundos cerrados. El sistema “iTunes” de Apple, por ejemplo, identifican las canciones y videos utilizando URIs que son abiertos. Pero en lugar de “http” las direcciones empiezan con “iTunes”, que es propietario. Tú puedes acceder a un vínculo “iTunes” sólo utilizando el programa propietario de Apple. No puedes crear un vínculo a ningún tipo de información dentro del mundo “iTunes”–una canción o información acerca de un grupo. No puedes enviar dicho vínculo a nadie más para que lo vea. No estás ya en la Web. El mundo “iTunes” está centralizado y amurallado. Estás atrapado en una sola tienda en lugar de estar en un mercado abierto. Pese a sus maravillosas funciones, su evolución está limitada a lo que piensa una sola compañía.

Otras empresas también están creando mundos cerrados. La tendencia por ejemplo de algunas revistas de producir aplicaciones para smartphones y no para la Web es preocupante porque ese material está fuera de la Web. No puedes seleccionarlo o enviar por correo electrónico un vínculo a una página interior ni comentar en Tweeter. Es mejor construir una aplicación basada en Web que pueda utilizarse también en los navegadores para teléfonos, y las técnicas para hacerlo mejoran todo el tiempo.

Mucha gente piensa que estos mundos cerrados están bien. Son fáciles de usar y parecen dar a estas personas lo que quieren. Pero como ya se vio en los años 90 con el sistema de marcado por módem de America Online que ofrecía un restringido acceso a parte de la Web, pero estos “jardines amurallados” no importa cuan satisfactorios, nunca podrán competir con la diversidad, riqueza e innovación con el loco y trepidante mercado de la Web fuera de sus puertas. Si un jardín encerrado detenta empero una parte del mercado, puede retrasar el crecimiento en el exterior.

Mantener la Web separada de Internet

Mantener la Web universal y sus estándares abiertos ayuda a la gente a crear nuevos servicios. Pero un tercer principio –la separación de capas– divide el diseño de la Web del de Internet.

Esta separación es fundamental. La Web es una aplicación que funciona en Internet, que es una red electrónica que trasmite paquetes de información entre millones de computadoras de acuerdo con nos algunos protocolos abiertos. Una analogía remite A que la Web es como un aparato electrodoméstico que funciona con una red de electricidad. Un refrigerador o impresora pueden funcionar siempre y cuando sean utilizados ciertos protocolos estándar. De manera similar cualquier aplicación –entre ellas la Web, el correo electrónico o el mensajero instantáneo- pueden funcionar en Internet siempre y cuando se usen ciertos protocolos estándar, como TCP/IP.

Los fabricantes pueden mejorar los refrigeradores y las impresoras sin alterar la manera en que funciona la electricidad y las compañías de suministro pueden mejorar las redes de electricidad sin alterar el funcionamiento de los aparatos electrodomésticos. Las dos capas de tecnología trabajan juntas pero pueden avanzar independientemente. Lo mismo es cierto para Internet y la Web. La separación de capas es crucial para la innovación. En 1990 la Web se desplegó sobre Internet, sin tener que hacer ningún tipo de cambio a este último, así como ha sucedido con el resto de las mejoras. Y en este lapso la velocidad de conexión a Internet ha incrementado de 300 bits por segundo a 300 millones de bits por segundo (Mbps) sin que la Web tuviera que ser rediseñada para poder aprovechar estos avances.

Derechos humanos electrónicos

Aunque los diseños de Internet y la Web estén separados, un usuario de Web es también un usuario de Internet y por ello confía en un Internet libre de interferencias. En los primeros años de la Web era técnicamente muy difícil para las compañías o países manipular Internet para interferir con un usuario de Web individual. Sin embargo, la tecnología de interferencia ha adquirido mayor poder. En 2007 BitTorrent, una compañía cuyo protocolo de red uno-a-uno permite a las personas compartir música, videos y otros archivos directamente en Internet, presentó una queja ante la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) para acusar que el gigante proveedor (ISP) Comcast estaba bloqueando o disminuyendo el tráfico de los suscriptores que usaban la aplicación de BitTorrent. La FCC ordenó a la empresa cesar dicha acción, aunque en 2010 una corte federal resolvió que la FCC no podía exigirle eso a Comcast. En diversas ocasiones un buen ISP se encargará de administrar el tráfico, de tal forma que si el ancho de banda disminuye, el tráfico de menor importancia sea reducido de manera transparente, para que los usuarios estén enterados. Hay una importante línea trazada entre esa acción y utilizar el mismo poder para discriminar.

Esta distinción distingue al principio de neutralidad en la red. Ésta sostiene que si se ha pagado por una conexión a Internet de determinada calidad, como 300 Mbps, por ejemplo, las comunicaciones deben responder a esta calidad. La protección de este concepto prevendrá que un gran ISP te envíe videos provenientes de una compañía de medios contratada al rango de 300 Mbps y no de una de menor calidad perteneciente a la competencia. Esto incrementa la discriminación comercial. Pero otras complicaciones pueden surgir. ¿Qué pasaría si tu proveedor hiciera más fácil la conexión a una tienda de zapatos en línea en particular e hiciera difícil accesar a otras? Eso implicaría dominar el control. Y ¿que pasaría si el ISP dificultara el acceso a sitios Web de ciertos partidos políticos, religiones, etcétera?

Desafortunadamente, en agosto, Google y Verizon por alguna razón sugirieron que la neutralidad de la red no debería aplicar a las conexiones basadas en teléfonos móviles. Muchas personas en áreas rurales de Utah a Uganda tienen acceso a Internet únicamente a través de teléfonos móviles; exentar las conexiones inalámbricas de la neutralidad de red dejaría a estos usuarios fuera, expuestos a la discriminación de servicio. También resulta bizarro imaginar que mi derecho fundamental para acceder a una fuente de información de mi elección, aplicará sólo cuando esté en mi computadora conectada vía WiFi en casa, pero no cuando use mi teléfono celular.

Un medio de comunicaciones neutral es la base para una justa y competitiva economía de mercado, de la democracia y de la ciencia. El debate ha resurgido el año pasado acerca de si se requiere legislación del gobierno para proteger la neutralidad. Lo es. Aunque la Web e Internet generalmente discurren sin necesidad de regulación, algunos valores básicos deben preservarse legalmente.

Sin espiar

Existen otras amenazas que interfieren con Internet, incluido el fisgoneo. En 2008 la compañía Phorm creó un dispositivo para que un ISP pueda husmear en los paquetes de la información que está enviando. El ISP puede determinar cada URI que cualquier usuario visualice. La empresa puede generar con ello un perfil con los sitios que su cliente visitó con el fin de producir publicidad dirigida.

Acceder a la información de los paquetes de Internet es como intervenir las llamadas telefónicas o abrir los envíos postales. Las URI que visita un usuario revelan gran información de su propia persona. Una compañía que haya comprado de URI de solicitantes de empleo, podría utilizarlos con fines discriminatorios, en la contratación de personal según sus opiniones políticas, por ejemplo. Las compañías aseguradoras podrían excluir a quienes han buscado información acerca de enfermedades cardiacas en la Web. Incluso los depredadores podrían utilizar estos perfiles para acosar a individuos. Todos usaríamos la Web de forma muy diferente si supiéramos que nuestros clicks pueden ser monitoreados y la información compartida con terceros.

La libertad de expresión debe ser protegida también. La Web debe ser como una hoja de papel en blanco; lista para escribir en ella, sin control sobre lo que se escribirá. Hace unos meses Google acusó al gobierno de China de “hackear” en su base de datos para obtener los correos electrónicos de disidentes. Las presuntas irrupciones ocurrieron después de que Google se resistió a las demandas del gobierno para que fueran censurados ciertos documentos de su motor de búsqueda en idioma chino.

Los regímenes totalitarios no son los únicos que violan los derechos digitales de sus ciudadanos. En Francia una ley creada en 2009, llamada Hadopi, permite a una compañía del mismo nombre desconectar Internet de una casa durante un año si alguien en esa casa es señalado por alguna compañía de medios de haber duplicado música o videos. Después de mucha oposición en octubre el Consejo Constitucional de Francia requiere que un juez revise el caso antes de que el servicio sea revocado, pero de aprobarse la casa podría ser desconectada sin el proceso correspondiente. En el Reino Unido el Acta de Economía Digital que fue aprobada apresuradamente en abril de 2010 permite al gobierno ordenar a un ISP cancelar la conexión de Internet de quien sea que figure en alguna lista de sospechosos de infringir leyes de derechos de autor. En septiembre el Senado de Estados Unidos introdujo el Acta para el Combate de Infracciones y Falsificaciones en Línea, que permitirá al gobierno una lista negra de sitios Web –alojados dentro y fuera de territorio estadounidense– que son acusados de infringir y además de presionar o requerir a todos los ISPs bloquear el acceso a esos sitios.

En estos casos ningún proceso legal correspondiente protege a las personas antes de que sean desconectadas o que sus sitios sean bloqueados. En vista de los muchos sentidos en que la Web es crucial para nuestras vidas y nuestro trabajo, la desconexión es una forma de privación de la libertad. Revisando la Carta Magna quizá debiéramos consignar ahora: “ninguna persona u organización habrá de ser privado de la habilidad de conectarse con otros con el correspondiente procedimiento legal y la presunción de inocencia”.

Cuando tus derechos de red son violados la protesta pública es crucial. Ciudadanos de todo el mundo objetaron las demandas del gobierno de China a Google, a tal grado que la secretaria de Estado Hillary Clinton dijo que el gobierno de Estados Unidos respaldaba el desafío de Google y que la libertad de Internet –y con ésta la libertad de la Web– habría de ser un postulado formal en la política exterior. En octubre Finlandia implementó como derecho legal de todos los ciudadanos el acceso a una banda ancha de 1MBps.

Conectándose al futuro

Mientras sean preservados los principios básicos de la Web su evolución en curso no estará en las manos de alguna persona u organización –ni en las mías, ni de de nadie más. Si podemos preservar sus principios la Web promete algunas capacidades fantásticas en el futuro.

Por ejemplo, la última versión de HTML, llamada HTML5 no es sólo un lenguaje de etiquetas sino una plataforma de cómputo que hará incluso más poderosas de lo que hoy son las aplicaciones para Web. La proliferación de teléfonos inteligentes hará que la Web sea incluso aún más central en nuestras vidas. El acceso inalámbrico será de particular provecho para países en desarrollo donde muchas personas no tienen conectividad por cable pero sí inalámbrica. Se necesita hacer mucho más, por supuesto, incluida la accesibilidad de las personas con alguna discapacidad y el despliegue de páginas que se vean con igual claridad, desde enormes plasmas que cubren un muro hasta ventanas del tamaño de un reloj de pulsera.

Un gran ejemplo de las promesas futuras, que aumentan la fuerza de los principios básicos es la vinculación de datos. Hoy en día la Web es de gran eficacia en ayudar a las personas a publicar y descubrir documentos, pero los programas de la computadora no pueden leer o manipular los datos existentes en esos documentos. En cuanto este problema sea resuelto la Web será mucho más útil, porque los datos acerca de casi todos los aspectos de nuestras vidas son creados en un rango sorprendente. Encerrado entre todos esos datos está el conocimiento de cómo curar enfermedades, potenciar el valor de los negocios y gobernar el mundo de manera más efectiva.

Los científicos están hoy al frente de un magno esfuerzo por publicar información vinculada en la Web. Investigadores, por ejemplo, se están dando cuenta que en muchos casos ningún laboratorio por sí mismo o repositorio de datos en línea son suficientes para el descubrimiento de nuevas medicinas. La información necesaria para comprender complejas interacciones entre las enfermedades procesos biológicos en el cuerpo humano y una amplia variedad de agentes químicos está dispersa alrededor del mundo en miríadas de bases de datos, hojas desplegadas y documentos.

Uno de los éxitos se refiere al descubrimiento de fármacos para el tratamiento de Alzheimer. Un número de laboratorios de investigación, de corporaciones y gobiernos hacen a un lado su usual negativa para abrir sus datos, y decidieron crear la Iniciativa de Neuroimagen de la Enfermedad de Alzheimer. Se publicó información masiva de los pacientes y escaneo de cerebros como datos vinculados, en la que muchas veces se han sumergido para avanzar en sus investigaciones. En una demostración de la que fui testigo un científico formuló la pregunta: “¿Qué proteínas tienen que ver con la señal de transducción y están relacionadas con las neuronas piramidales?” al buscar en Google la pregunta tuvo 233,000 resultados –ni una sola respuesta. Pero al introducirla en el mundo de las bases de datos vinculadas, devolvió una pequeña cantidad de proteínas específicas que tienen esas propiedades.

Los sectores de inversiones y finanzas también se pueden beneficiar de los datos vinculados. La ganancia se genera, en gran parte, al encontrar patrones en un conjunto de fuentes de información crecientemente diverso. Los datos también están alrededor de nuestras vidas personales. En los sitios de las redes sociales y se indica que un recién llegado es un amigo eso establece una relación. Y esa relación son datos.

Los datos vinculados hacen surgir empero algunos asuntos con los que tendremos que lidiar. Por ejemplo, las nuevas capacidades de integración de datos podrían traer desafíos de privacidad que difícilmente son considerados en las legislaciones actuales en la materia. Debemos examinar las opciones culturales, legales y técnicas que preservarán la privacidad, sin menoscabo de los beneficios de las capacidades de vincular información.

Hoy es un momento excitante. Los desarrolladores de Web, compañías, gobiernos y ciudadanos deberían trabajar juntos abiertamente y de manera cooperativa como se ha hecho por ahora los principios fundamentales de la Web, así como los de Internet asegurando que los protocolos tecnológicos y las convenciones sociales que se habiliten, respeten los valores humanos básicos. La meta de la Web es servir a la humanidad. La construimos ahora para que los que vienen después sean capaces de crear cosas que nosotros mismos no somos capaces de imaginar.

Entrevista con David Cuartielles, creador de Arduino

Posted in CIENCIA Y TECNOLOGÍA, CULTURA, MÚSICA, SOFTWARE, VIDEO with tags , , on enero 6, 2011 by zewx

Sirvan estas palabras de introducción a esta interesante charla que sostuvimos a principios de 2010 en el Centro Cultural España en México, con David Cuartielles, español cosmopolita residente desde hace mucho en Malmö, Suecia, autor de la pieza de software libre Arduino, herramienta de alta calidad para la creación audiovisual, muy apreciada en el mundo de las artes electrónicas de todo el mundo.

Orgulloso de su creación, David nos platica de lo importante que es la alfabetización digital en el idioma natal; es definitivamente estratégico que se diseñen herramientas desarrolladas por y dirigidas a la comunidad lingüística a la que se pertenezca, y es muy claro que en este campo España está a la vanguardia, muy por delante de América Latina, donde los esfuerzos tristemente se han atomizado y rezagado.

Las comunidades hispanohablantes tienen un serio déficit en la creación de herramientas propias, si se le compara por ejemplo con el desarrollo que se ha observado en las comunidades eslavas y no se diga en las escandinavas.